- ENE. 31, 2012 - Foto - Seguridad - EL UNIVERSO
Compañeros de Édison Campoverde Pacheco, de 53 años, lo velaron en la capilla de la Escuela de Formación de la CTE.
El policía Édgar Martínez Sánchez, de 20 años, fue velado en su casa, ubicada en la coop. Colinas de la Alborada, en el norte.
Édison Émerson Campoverde Ruiz, de 7 años, y Ezequiel Fabricio Martínez Caicedo, de 10 meses de nacido, no se conocen entre sí, pero el pasado domingo sufrieron una tragedia que marcó sus vidas para siempre. Ambos perdieron a sus padres en dos accidentes de tránsito.
Ezequiel no tiene conciencia de la tragedia que enlutó a su familia y aunque la ve llorando no se inmuta mientras es sostenido en brazos por su tía Silvia Caicedo. Su papá, Édgar Fabricio Martínez Sánchez, de 20 años, quien tenía nueve días de haberse graduado como policía, murió arrollado por un vehículo después de que cayera de la motocicleta que conducía.
El hecho se produjo en el paso a desnivel que conecta las avenidas Francisco de Orellana con la Guillermo Pareja Rolando, en el norte de Guayaquil.
Caicedo relató que el gendarme se dirigía a su lugar de trabajo, en el Distrito 9 de Octubre, en el centro de la urbe, cuando ocurrió el mortal accidente.
El joven, según un parte de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE), “antes de llegar a la oreja vial perdió pista de circulación, estrellándose contra el parterre central para posterior volcarse sobre su costado izquierdo, quedando en sentido contrario de la vía...”.
La víctima fue velada en su vivienda, que está ubicada en la cooperativa Colinas de la Alborada, en el norte. Frente al féretro lloraba Melany Caicedo, su esposa, quien tiene 17 años.
La joven recordó que ella y su conviviente estaban planificando contraer matrimonio, que si no lo hicieron antes fue porque uno de los requisitos para ser policía era estar soltero.
“Él también quería seguir estudiando leyes, pero ya no podrá ser”, sostuvo la conviviente, quien un día antes de la tragedia terminó los estudios secundarios en el colegio Mundo Americano, de la Juan Montalvo.
En la capilla de la Escuela de Formación de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) el ambiente fúnebre era similar.
En medio del llanto de sus allegados, Édison Émerson estaba tranquilo; parecía ignorar que su padre, el vigilante Édison Campoverde Pacheco, de 53 años, yacía sin vida.
“Mi hijo insiste en que el papá ya tiene que levantarse, pero yo le digo que no lo va a hacer y que va a estar con papito Dios”, contaba Jacqueline Ruiz, conviviente del uniformado.
Campoverde falleció después de que fuera atropellado cuando estaba en el km 43 de la vía a la costa, a la altura del sector conocido como Chivería.
Según el parte de novedades de la CTE, Campoverde iba cruzando la vía cuando fue impactado por un vehículo Jeep azul, de placa GRB-0954, que era conducido por Omar Salomón Dumani Meza, de 36 años, quien se encuentra detenido.
Luis Lalama, comandante del Cuerpo de Vigilancia de la CTE, indicó que el agente de tránsito estaba ayudando al conductor de otro vehículo que se había averiado en la carretera. Sostuvo que el supuesto responsable del hecho no huyó del sitio y que colaboró con la víctima.
El parte detalla que en la calzada quedó una huella de frenada de aproximadamente 50 metros, producida, al parecer, antes del impacto al vigilante.
Ruiz lamentó que Campoverde no verá crecer al último de sus cuatro hijos: “Últimamente estaban muy unidos”.