Se da medicina hiperbárica en la clínica Alcívar

Para que se afiance un injerto de piel en su pie izquierdo, que en días pasados se fracturó a causa de un accidente, la religiosa Jamilé Castillo, de 67 años, recibió ayer su octava sesión de medicina hiperbárica en la clínica Alcívar. "Con este tratamiento, en ocho días, ya siento con más fuerzas mi pierna", expresó.

El tratamiento al que se sometió Castillo consiste en suministrarle oxígeno al 100% por medio de una mascarilla en la cámara hiperbárica, a la que se le sube progresivamente la presión. En el ambiente solo se respira el 21% de oxígeno, explicó Iván Barreto, jefe del servicio que tiene un mes en funcionamiento.

"Mientras más presión se da al paciente, las células sanguíneas reciben una carga extra de oxígeno que es proveído más fácilmente a los tejidos del cuerpo humano, ayudando a las células a realizar un óptimo funcionamiento", informó.

El especialista agregó que la FDA ha aprobado este método para 16 patologías como el pie diabético, colgajos comprometidos, infecciones necrotizantes de piel, retardos en cicatrización, osteoradionecrosis (complicaciones de radioterapia de personas con cáncer), absceso intracraneano, quemaduras térmicas, entre otras.

Los pacientes que ingresen a la cámara deben colocarse una vestimenta de algodón, además, no deben haber ingerido alimentos al menos 40 minutos antes de la sesión.

Los efectos secundarios que podrían presentar los pacientes son un politrauma de oído. Para ello se regula la cantidad de presión que tiene la cámara, por medio de unos controles que están en el exterior del equipo. Los pacientes que tengan gripe, congestión nasal o sinusitis no pueden recibir el tratamiento. Según la patología se prescribe cuántas sesiones deben recibir. Cada una puede durar entre 50 y 120 minutos. El costo va entre $ 120 y $ 150.

Para dar a conocer de este servicio, mañana, de 12:00 a 18:00, se realizará una casa abierta en la clínica.