Fiscalía acusa a dos funcionarios del Hospital del Niño en caso neonatos

A las 09:20 de ayer se inició la audiencia. La fiscal de Delitos contra la Vida, Margarita Neira, ya tenía listo su dictamen y ante el juez 3º de Garantías Penales, Eduardo Díaz, pidió llamar a juicio por homicidio inintencional a la directora del hospital de niños Francisco de Ycaza Bustamante, Patricia Parrales, y al jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología (UCIN), Ricardo Alcívar, por los neonatos que murieron en este centro, en febrero pasado.

La querella duró aproximadamente siete horas; al final de esta, el juez no se pronunció sobre la acusación de Neira y pidió tiempo para consultar sobre el dictamen mixto al fiscal provincial Antonio Gagliardo, quien dijo que cuando le llegue la notificación del juez con el expediente del caso emitirá su criterio en unos quince días.

La resolución de Neira fue mixta ya que en este caso también se vinculó en un inicio al jefe de Mantenimiento del hospital, Leuterio Narea, quien fue absuelto por la fiscal.

“Analizaré exclusivamente sobre el no imputado para ratificar lo que diga la fiscal (Neira) de no acusar o revocarlo y acusarlo si se considera que el dictamen del inferior está equivocado”, señaló Gagliardo.

A Parrales y Alcívar, la fiscal los responsabilizó por la muerte de los neonatos Samaniego Torres y Cedeño Álvarez, ya que según ella, pese a que estaban graves, tenían altas probabilidades de salvarse.

Cedeño ingresó al hospital tras ser transferido desde Quevedo porque nació con distrés respiratorio (insuficiencia respiratoria grave); mientras que Samaniego llegó desde Playas porque tragó líquido amniótico durante el alumbramiento.

En el dictamen de Parrales se sumó la muerte del menor Zavala Andrade, quien falleció por sepsis (proceso infeccioso), shock séptico (síntomas de cuadro infeccioso) y neumonía.

Neira expresó que “Parrales tenía la obligación de tomar medidas de prevención y no lo hizo” cuando conoció sobre el contagio por la bacteria Serratia marcenses en la UCIN del hospital de niños de Guayaquil, donde fallecieron al menos doce neonatos, entre el 3 de febrero y 20 de marzo pasados.

Además considera ‘inaudito’ que la directora se entere de la emergencia que hay en el centro hospitalario que dirige a través de un noticiario el 7 de febrero, tras haberse registrado las primeras ocho muertes.

“Por falta de organización y negligencia no es justo que un menor contraiga una enfermedad en el lugar al que ingresó para recuperarse”, dijo Neira.

La fiscal argumentó que las infecciones intrahospitalarias son previsibles si se aplican las normas de bioseguridad, las cuales el personal de la institución no conocía y recién fueron socializadas el 3 de marzo, al mes de la primera muerte.

Asimismo indicó que Alcívar, jefe de la UCIN, “no informó a tiempo del brote ni impidió los ingresos de nuevos pacientes”, por lo que es responsable de no prevenir el contagio de la Serratia. Y que salió de la ciudad el fin de semana sin delegar a alguien para que tome las decisiones.

De ser hallados culpables, los acusados recibirían una pena de dos meses a tres años.

Byron López y Édgar Salazar, abogados defensores de Alcívar y Parrales, respectivamente, rechazaron el dictamen de Neira y argumentaron que los menores fallecidos en el hospital llegaron en malas condiciones.

Mientras que Michael Vera, asesor jurídico de la Dirección Provincial de Salud del Guayas, señaló: “Creemos que la fiscal ha actuado de una manera muy apresurada, a pesar de que ha tenido tiempo suficiente para revisar el proceso, mal asesorada tal vez por los peritos consultados o los médicos”. Y agregó que acudirán a todas las instancias que sean necesarias.

La Fiscalía indicó además que médicos, enfermeras y auxiliares de limpieza declararon la falta de personal, hacinamiento y poca limpieza en la UCIN, lo que fue confirmado por los padres que, en febrero, cuidaron a sus hijos al estar internados.

Varias de las parejas que perdieron a sus hijos en el hospital presenciaron la audiencia. Entre ellos Medardo Samaniego y Norma Torres, padres de Dylan Matías, quien falleció el 7 de febrero del 2011. Ellos se mostraron en desacuerdo de que no se haya inculpado al líder de Mantenimiento, Leuterio Narea.

“Se lo está dejando fuera del juicio cuando es la persona que está perennemente viendo cómo van las cosas correspondientes al aseo y la estructura del hospital. Hay que ver más adelante qué dicen los abogados porque ahí hay culpabilidad directamente de parte del señor”, comentó Samaniego.

Con ellos coincidieron Lucía Álvarez y José Cedeño, quienes llevaron a su hijo Jesús Manuel, de tres días de nacido, por problemas respiratorios. “Lo que ella dijo (la fiscal) está muy bien, lo único que no nos ha gustado es que al señor de Mantenimiento no se le vayan a dar los cargos del doctor y la doctora, él queda libre de culpa, la cosa es que si los tres estaban imputados tienen que ser los tres, no solo dos, porque él tenía que tener el área limpia”.

Mientras, Luis Zavala pidió que se haga justicia, ya que él asistió durante 14 días al hospital mientras su hijo estaba ingresado y observó cómo solo unas tres veces el área recibió mantenimiento y limpieza.

La investigación de la Fiscalía sobre la muerte de los doce neonatos se inició el 9 de febrero del 2011 y se cerró en noviembre pasado. Durante la instrucción se formularon cargos, en agosto pasado, por homicidio culposo por imprudencia a Alcívar y al jefe de Mantenimiento, Leuterio Narea.

Luego, en octubre, se vinculó a la directora de esta casa de salud, Patricia Parrales.