Mahmoud Ahmadineyad, el polémico huésped de Rafael Correa

Mahmoud Ahmadineyad es un personaje polémico. El presidente de Irán, quien llegará este jueves al Ecuador como parte de una gira regional de países que simpatizan con su política, siempre levanta polvareda.

La levanta con sus declaraciones. Por ejemplo, como cuando dijo que "Israel debe ser borrado del mapa", o cuando aseguró que el genocidio nazi contra los judíos no existió.

O la levanta con sus posturas radicales de desafío a Occidente, al mantener vigente un plan nuclear, confirmado recientemente por la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA).

Esta entidad informó este lunes que Irán había empezado a enriquecer uranio en la nueva planta de Fordo (al suroeste de Teherán), un hecho que Estados Unidos y Alemania tacharon de "escalada" y Gran Bretaña de "provocación" y que Irán lo rechazó  diciendo que todas sus actividades están bajo vigilancia de los inspectores de la AIEA.

Liderazgo discutido
Ahmadineyad, quien lleva casi siete años como el sexto presidente de la república islámica de Irán, se mueve bien en la crisis. Resistió una inédita sublevación tras las discutidas elecciones de junio del 2009. Protestas que se volvieron icónicas por el uso de las redes sociales, y que, en cierta forma, fueron un germen para un proceso de protesta de organizaciones posteriores en Medio Oriente y el Norte de África, que se consolidaron el 2011.

El presidente iraní, en gira por Lationamérica y que visitará Ecuador este jueves, tiene 55 años y un doctorado en Ingeniería de Transporte y la Planificación de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Teherán, según su biografía oficial.
 


Video de Memri (El Instituto de Investigación de Medios del Medio Oriente, por sus siglas en inglés).

Libertades limitadas
Ahmadineyad es el hombre fuerte en un país con estructuras de poder determinadas por la religión y en donde la crítica y la libertad de expresión tienen severas limitaciones.

El país de Ahmadineyad tiene 42 periodistas tras las rejas, según el último reporte del Comité de Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), que destaca a Irán como el país que más los encarcela a nivel mundial.

Ahmadineyad ha difundido visiones religiosas sobre el oficio periodístico, asegurando que los periodistas llevan en sus hombros una misión profética.

Para el presidente de Irán, si los reporteros tratan de cubrir los eventos "sólidamente", "con precisión", "se evita incitar a la gente" y "se desea ayudar a la humanidad en la forma correcta", pues entonces ese trabajo se vuelve sensible y díficil, pero, al mismo tiempo, placentero y bien visto para Dios.

Ahmadineyad lidera un país donde aún se puede condenar a muerte a una mujer por adulterio o en donde se mantiene la aplicación de la ley del talión, aquella del "ojo por ojo, diente por diente", originada hace 3.800 años. Recientemente, la presión mundial tras la condena contra Sakineh Mohammadi Ashtiani a morir apedreada, ha hecho que se detenga la medida.

"No hay apuro (...) nuestros expertos islámicos están revisando la sentencia de Ashtiani para ver si podemos o no llevar a cabo la ejecución de una persona sentenciada a lapidación a través de la horca", dijo Malek Ajdar Sharifi, jefe judicial en la provincia de Azerbaiyán este, según divulgó la agencia de noticias estudiantil ISNA.
 

Video de la cadena Telesur.