El talento de Leo Rojas dio sus frutos

María Belén Salinas
.- Juan Leonardo Santillán Rojas, más conocido como Leo Rojas, sorprendió la semana pasada al Ecuador al ganar el primer lugar en el reality alemán 'Das Supertalent' y obtener como premio cerca de $ 130.000.

En la semifinal del show interpretó El Cóndor Pasa, pero fue en la final, con El Pastor Solitario, que el cuencano, hijo de indígenas otavaleños, terminó de cautivar al público europeo y a los jueces del programa. Su cuenta en Facebook se llena cada día con mensajes de respaldo tanto de sus compatriotas como de quienes lo vieron triunfar en TV, en Alemania. No vive en su tierra, pero con su música ha logrado hacer germinar su simiente: está grabando su primer álbum. Después de su triunfo ha tenido mucho contacto con la prensa, afirma, y ahora le abre sus puertas a este Diario, vía telefónica, desde Berlín.

¿Qué lo motivó a participar en el reality alemán 'Das Supertalent'?
Mucha gente me decía que realmente me podía merecer otros lugares que la calle. Pero lo que más me llenó de motivación fue cuando en el 2010, por estas fechas, yo estaba haciendo música por la calle con mi guitarra en un pueblo, Grosenhein. Escucharon mi música una madre y su hijo. En ese momento caía mucha nieve. La señora me puso un euro en la canastita y me dijo: ¿usted conoce este progama ('Das Supertalent'), váyase allá que usted tiene algo; de nuestra parte, si es que algún día le viéramos en la tele, tiene una llamada. De ver la mirada del niño, que la música y lo que yo estaba haciendo realmente le había llegado, esa imagen me hizo llenar de motivación y empezar en el 2011 a buscar en el internet los castings, los formularios y así empezó.

¿Cómo fue el proceso de selección?
Fue un camino largo para poder llegar a donde he llegado. Empecé el 27 de mayo, cuando realicé el primer casting en Berlín, y luego del primer casting me presenté ante el jurado. Me dieron los tres sí que necesitaba. Eso fue el 7 de agosto. El televisado empezó desde septiembre.

Durante la realización del programa, ¿sintió o experimentó algún tipo de discriminación o muestras de racismo?
No. Mucha gente me apoyaba. Simplemente me decían "por lo menos uno tiene el valor de enfrentarse a este camino". Hay mucha gente que hace música al igual que yo, gente de Perú, gente de Bolivia, gente de Ecuador o Colombia, que, como otros, buscamos la vida por acá. Hay gente muy buena, muy buenos músicos. Por eso la gente me dijo que estaba bien que por lo menos uno tenga el valor de hacer esto.


Usted lleva ocho años, aproximadamente, en Alemania, ¿tuvo dificultades con el lenguaje?

Lo que sabía era poco de inglés, pero un inglés hablemos de un 2%, que no era nada y cuando yo vine acá me tocó adaptarme y así empecé. Mi alemán es de la calle, no he tenido la oportunidad de estar en algún instituto o estudiar el idioma. En sí mi meta es mejorar el idioma porque quiero expresarme a mi manera, como me dice el corazón, pero en alemán. Es difícil, a veces, formar las oraciones o las palabras para poder decirlas, que cuando las pienso en español.

¿Ha pensado, después de su triunfo en el reality, en regresar al país?
En todo el tiempo que yo he estado acá (Alemania), para mí se ha convertido como en mi segunda casa, mi segundo país. Aquí me han abierto muchas puertas, la gente me quiere, me estima y para mí sería muy difícil decidir regresar de por vida a mi país. Por otra parte, también tengo mi familia, mi gente, mi tierra. Quiero corresponder acá a la prensa alemana, a la gente que me ha apoyado para poder triunfar en el programa. He visto por internet que la gente (en Ecuador) está muy contenta de lo que me está pasando a mí. Me daría mucho orgullo de compartir esta alegría con ustedes.

Ahora está trabajando en su disco, ¿seguirá la misma línea musical con la que participó en el reality?
En el álbum que estoy haciendo va a haber algunos temas clásicos, conocidos, temas románticos en ese estilo en el que los he convertido. El nombre del álbum será El espíritu del halcón.

Su cuenta en Facebook recibe a diario una gran cantidad de mensajes de sus seguidores, ¿ha pensado en la posibilidad de tener su propia página web?
Estoy trabajando en ello. Quiero que sepan entenderme y sepan disculparme si no puedo responderle al público que me escribe. Yo los puedo leer un momentito, pero enseguida tengo que ponerme a trabajar, sentarme a componer, a meterme al ordenador, a poder empezar a grabar algo, alguna melodía. Ya sabré corresponderles.

La anécdota del niño y su madre que usted contó y que se convirtió en su máxima motivación para participar en el reality, se dio mientras usted tocaba la guitarra. ¿Qué otros instrumentos entona?
Toco de todo un poco. Antara, quena, quenachos, ocarinas, flautas nativas, guitarra, un poco de charango. Yo acepto que hay mucha gente buena, muchos mejores músicos más profesionales que pueden tocar los instrumentos que yo toco, mejor que mí. Yo toco la mitad de lo que podría ser un profesional, o sea un cincuenta por ciento. Pero no hace falta que yo toque perfecto, no hace falta tocar de arriba para abajo, de un momento a otro, se trata de lo que puedo transmitir.

En su caminar por tierras europeas la música era una de sus formas de subsistencia. ¿En qué otros trabajos laboró para mantenerse, económicamente?
En Alemania más me he dedicado a la música, pero he tenido oportunidades de trabajar en mudanzas, en limpieza, todo lo que salga. Todo trabajo sirve para ganarse honradamente el pan de cada día. Cuando estuve en España (uno de los países a los que arribó luego de su partida de Ecuador) también tuve la oportunidad de aprender el oficio de fundición de caucho.

¿Cómo celebrará la Navidad y el fin de año?
He tenido la oportunidad de alargar la visa de mi madre (quien estuvo junto a él en la final del reality). Eso es lo más emocionante. Pero estoy un poco triste de no haber estado mejor en Ecuador y haber celebrado con toda la familia, pero sé que ellos me van a entender. Para el fin de año, nada especial.

En estas fechas que incitan a fomentar el amor, la paz y la unión, ¿qué mensaje desearía transmitirle a sus compatriotas ecuatorianos?
Tratemos de estar siempre unidos entre todos nosotros porque somos una sola humanidad. Quiero desearles de todo corazón que tengan unas buenas y felices fiestas, y de mi parte agradecerles que mi alegría también sea la de ellos. Gracias por creer en mí.

Datos
Leonardo Rojas emigró a Europa en el 2000, cuando tenía 16 años. Está casado, desde hace seis años, con la polaca Agnieszka Santillán.

Su familia es originaria de Otavalo, pero se radicó en Cuenca hace más de tres décadas. Se dedica al comercio de artesanías.

Pese a que vive en el exterior hace 11 años, se mantiene en permanente contacto con el país. La última vez que vino fue el año pasado.