Sábado 05 de noviembre del 2011 Agropecuarios

Ecuador apuesta nuevamente al cultivo de cebada al norte del país

Marlén Bernal Muñoz | Ibarra

OTAVALO, Imbabura. Los pequeños agricultores asisten a ver una de las primeras cosechas de cebada.

OTAVALO, Imbabura. Los pequeños agricultores asisten a ver una de las primeras cosechas de cebada.

Luego de perder la esperanza en volver a ver sus campos cultivados con cebada en la provincia de Imbabura, los agricultores de esta zona norte del país aceptan nuevamente el reto propuesto por la Cervecería Nacional, el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), el Consejo Provincial de Imbabura y el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (Iniap), de diversificar la producción para tener nuevas alternativas.

En este convenio que se inició con la siembra de 150 hectáreas, la Cervecería Nacional dará el crédito para comprar insumos, apoyará con el paquete tecnológico y ayudará en la absorción de la cosecha; el Ministerio de Agricultura supervisará el proceso productivo y de comercialización y capacitará, el Consejo Provincial y el Iniap darán asistencia técnica y el material de siembra.

Marcos Fioravanti, jefe de Desarrollo Sostenible de la Cervecería Nacional, explicó en el Primer Foro de cebada maltera que se realizó en la hostería Chorlaví la semana anterior, que el propósito de iniciar el proyecto es hacer que los agricultores vuelvan a creer en este cultivo.

El programa se ha iniciado con algunos materiales que aún no sirven para los propósitos de la Cervecería por su poca calidad maltera, pero que sí ayuda a los productores a que vuelvan a tener confianza en el cultivo e inicien su actividad mejorando los rendimientos conociendo el paquete tecnológico y con compra asegurada, dijo Fioravanti.

Juan Carlos Guadamud, jefe del proyecto de cebada en la Cervecería, indicó que ellos quieren integrar al agricultor en toda la cadena productiva y bajar las importaciones del cereal en un 2 o 4%. En la actualidad la Cervecería Nacional importa de 35.000 a 40.000 toneladas métricas de cebada maltera al año. “Nuestra intención es que los agricultores se sientan estimulados y empiecen a manejar el cultivo como un negocio”, dijo el directivo, acotando que para febrero del 2012 la meta es llegar a 500 hectáreas en todo el país.

Delia Ilis, agricultura de la zona, dijo que hace algunos años tenían cultivos de cebada y cosechaban aproximadamente 120 quintales por hectárea pero que su bajo precio de 5 dólares por quintal, los desmotivó y muchos agricultores decidieron dejar sus cultivos y salir a otros países porque no había garantías para quedarse en la zona. “Ahora nos están pagando 22 dólares y nos volvimos a motivar. Empecé con 2 hectáreas para ver cómo nos va y si es real y funciona ampliaré a más terreno y más productores entrarán en el proyecto, hay esperanza”, dijo la agricultora.

Para Wilson Escobar, director de Desarrollo del Consejo Provincial de Imbabura, esta alianza es significativa y estratégica para impulsar el plan piloto en la provincia porque había muchos agricultores que tenían terrenos sin cultivar y los pocos que sembraban cebada estaban casi regalándole el producto a los intermediarios a 12 dólares, ahora ya están entregándolo a 20 dólares.

“Imbabura ha sido una zona con potencial en siembra de cereales, pero por falta de incentivos se ha dejado de producir. Hoy se quiere retomar esa cultura de fomentar el cultivo, con esto creemos que se va a fortalecer en Imbabura el agro”, resaltó Escobar.

Luis Ponce, responsable del programa de cereales de la estación Experimental Santa Catalina del Iniap, explicó que el trabajo actual del Instituto es ayudar en el paquete tecnológico en fertilización y evaluación de productos que se deben utilizar en el control de plagas y enfermedades. Destacó que está en proceso la firma de un convenio para realizar trabajos de investigación en cebada maltera, donde se buscará una línea promisoria para Ecuador, ya que los materiales que hay fueron investigaciones de 1992 como es la Iniap Calicuchima.

Carlos Rosales, líder de direccionamiento estratégico del Magap en Imbabura, anotó que fue un reto este plan al hacer la alianza estratégica con la empresa privada “El apoyo del Magap será de asistencia técnica y movilización. “Sabemos que sembrar cebada maltera es muy diferente a la cebada de consumo convencional, por lo que se necesita mucha capacitación, pero ese es el reto que nos hemos propuesto y lo vamos a lograr”, dijo.

Luis Espinoza, quien era productor de fréjol, decidió incursionar en el cultivo de la cebada viendo las ayudas y oportunidades ya que la falta de recursos le impedía continuar en la agricultura. Ahora con apoyo crediticio, la capacitación y compra asegurada de la cosecha, piensa que es una gran oportunidad.

Sembró 10 hectáreas de las cuales cosechó 310 quintales superando las expectativas que tenía con la semilla nacional y con la importada, ahora solo espera que se planifiquen las cosas para que no se bajen los precios y haya sobreproducción.

Enlace corto:

Diseño

© Copyright 2011. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.