Evidencias no dan mayores pistas en asesinato de familia

Como un caso complicado y complejo califican la Policía Judicial (PJ) y Fiscalía de Santo Domingo al crimen de los integrantes de la familia Suárez Maridueña, quienes fueron hallados la mañana del pasado lunes en el interior de su vivienda con disparos en la cabeza y heridas de arma blanca.

Según indagaciones de la Policía Judicial, los esposos Robyn Suárez y Gladys Maridueña junto con sus hijos Robyn y Mauricio no tenían familiares cercanos ni amigos allegados en Santo Domingo que puedan entregar información para conocer sobre posibles amenazas o vinculaciones que afirmen que se dedicaban a bienes raíces y venta de joyas.

Para la PJ, la búsqueda de más datos vuelve compleja la investigación, solo por parte de la amiga de la familia (que los encontró) se conoció que los esposos desde hace aproximadamente cinco años ya no ejercían su profesión y que se dedicaron a comprar y vender inmuebles, mientras que el hijo mayor era diseñador de joyas y tenía un taller en Guayaquil.

Por parte de los vecinos se recabó poca información, pues según algunos moradores de la urbanización, esta familia era bastante reservada en cuanto a sus actividades habituales.

Los esposos, que tenían la profesión de abogados, eran oriundos de Guayaquil y desde esa ciudad llegaron ayer la madre de Robyn Suárez y un grupo de amigos para reconocer los cuerpos y realizar los trámites para trasladarlos a su ciudad de origen. Los familiares se negaron a dar declaraciones.

Para la tarde de ayer se esperaba a un hermano de Gladys Maridueña que llegaba desde el extranjero para realizar los trámites en la morgue de Santo Domingo. Extraoficialmente se supo que la familia de Maridueña y Suárez no mantenía contacto con las víctimas desde hace quince años.

La autopsia se realizó ayer por la tarde a los cuerpos para determinar datos que permitan impulsar la investigación, por ejemplo, la Policía busca determinar quién de los cuatro murió primero y si hubo golpes internos, ya que aparentemente no se divisaron golpes externos ni contusiones.

El proceso en la Fiscalía se encuentra en indagación previa y se espera reunir todas las evidencias que permitan dar con el móvil de los asesinatos. Entre las pruebas que se hallaron en el inmueble ubicado en la urbanización El Girón estaban cheques por cobrar (por aproximadamente $ 15.000), pagos, recibos y otros documentos.

Un dato que llamó la atención a los investigadores es que solo una habitación de la casa (que tiene tres) estaba destinada a dormitorio y tenía una litera y una cama matrimonial; en las restantes solo estaban cajas y muebles, aunque no se especificó qué contenían.

Por información que proporcionó la Policía se conoció que la pareja era dueña de un inmueble en un cantón de la provincia de Manabí, otro en Santo Domingo (a la altura del kilómetro 2 de la vía a Quevedo) el que estaría con problemas judiciales con los arrendatarios, mientras que en Lago Agrio, provincia de Sucumbíos, al momento estaban construyendo otra vivienda.

En Quito: Hallan un cuerpo

Mujer golpeada
Boca abajo y con una cuerda de color azul en el cuello fue hallado la mañana de ayer el cuerpo de una mujer de entre 25 y 30 años. Estaba en la calle Juan José Guerra, en el sector de Monjas Alto, en el suroriente de Quito.

El hallazgo se produjo poco después de las 06:00 de ayer, cuando un ciudadano que trotaba por la zona vio un bulto rosado que estaba entre las hierbas y la basura. Gente de Criminalística informó que la mujer tenía golpes en el rostro; era de piel trigueña y cabello oscuro, vestía jean azul, chompa rosada y zapatos deportivos.