¡Los médicos no estudiamos para matar!

No comprendo por qué se debe modificar la Ley de Mala Práctica Médica que ya existe y que se quiere que entre por el Código Penal, con el agravante de que se retire el título de médico de por vida, si hubiese muerte por negligencia médica.

Pregunto a los lectores, ¿acaso el médico después de estudiar 7 años, de realizar 1 año de medicina rural, y luego un posgrado de 3 a 5 años, y de que posteriormente asiste a cursos de actualización anual que brindan las diferentes sociedades, además de ir a congresos nacionales o internacionales, estos últimos muy pocos, se prepara para asesinar? ¡No señores! ¡El médico estudia para salvar vidas, para ayudar a curar; nunca receta para asesinar! La muerte está dentro de las probabilidades de que en cualquier momento llega. Usted puede salir de su casa o en su propia casa puede resbalarse, golpearse la cabeza, y morir; o ser atropellado por un auto; o si usted es asaltado, el ladrón puede dispararle con alevosía para que no lo reconozca y matarlo, y eso sí es asesinato con premeditación. Mas la muerte, cuando viene, cuando un doctor lo está tratando médicamente o mediante una cirugía, es porque usted está enfermo y está tratando de curarlo, y en las cirugías no complicadas hay índices estadísticos mundiales de mortalidad. Es decir, que cada cierto número de cirugías puede uno fallecer, sin tener culpa el médico; este porcentaje aumenta cuando las cirugías son más complicadas, y cuando los hospitales y clínicas no están bien equipados. Con la nueva ley que se quiere introducir, sería mejor que los jóvenes no estudien medicina. Para qué estudiar, porque si para mala suerte fallece un paciente, y es el doctor demandado, irá preso 11 años si es declarado culpable, y le quitarán su título de médico de por vida. Mientras que a los amigos de lo ajeno que roban, matan, se les trata de dar prebendas para que se reintegren a la sociedad; lo cual me parece bien, siempre y cuando no reincidan, pero la mayoría vuelve a delinquir, ¿o acaso me equivoco? Mientras que el pobre médico tendrá que buscar otro oficio para poder sobrevivir. ¿Qué pasará con los galenos extranjeros que vienen con fundaciones a operar, tendrán el mismo trato? Congresistas, asesórense bien sobre lo que van a hacer en contra del gremio médico. La ley ya existe, ¿por qué aprobar otra que posiblemente coartará la decisión de estudiar medicina de muchos ciudadanos?

Fernando Silva Chacón,
doctor, Guayaquil