- OCT. 09, 2011 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró ayer que su país solo acatará aquellas recomendaciones que surjan del Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que no vulneren la Constitución venezolana.
Esto ante las críticas que realizaron doce países, entre ellos EE.UU., sobre la supuesta falta de autonomía del poder Judicial venezolano, las agresiones a organizaciones no gubernamentales y las limitaciones a la libertad de expresión.
El canciller, quien se encuentra en Ginebra en la presentación del Examen Periódico Universal (EPU) de su país ante el Consejo de Derechos Humanos, criticó las posturas que Estados Unidos, Israel “y sus aliados de la OTAN” han realizado en discursos “fuera de la realidad”, y que son “una bofetada a la dignidad que nuestro pueblo hoy tiene”, adicionó.
Este martes se harán públicos los informes con las recomendaciones de los países ante el Consejo de Derechos Humanos, y el canciller adelantó que Venezuela está recogiendo un conjunto de propuestas sobre políticas penitenciarias, policiales, educativas y sanitarias.
“El informe tiene una serie de recomendaciones muy positivas para nuestro país, se están evaluando y seguramente el martes se presenten definitivamente”, comentó Maduro.
El gobierno venezolano sostuvo la defensa de los derechos fundamentales ante la ONU, donde varios países cuestionaron la situación de la libertad de expresión y de la independencia del poder Judicial.
En otro tema, Maduro, dijo ayer que el precandidato presidencial republicano Mitt Romney pertenece a “corrientes fascistas de extrema derecha”, que están resurgiendo en EE.UU.
Esto, tras las palabras de Romney de que EE.UU. “está predestinado por Dios para liberar el mundo”.