- OCT. 03, 2011 - Foto - Fútbol - EL UNIVERSO
QUITO. Varios hinchas venezolanos estuvieron presentes ayer en el aeropuerto Mariscal Sucre para recibir a su selección con miras a lo que será el encuentro de este viernes ante Ecuador.
La selección venezolana de fútbol llega a las eliminatorias de Brasil 2014 con la aspiración de clasificarse por primera vez para un Mundial y con el estímulo del inédito cuarto puesto obtenido en la Copa América de julio pasado en Argentina.
Varios hinchas venezolanos estuvieron presentes ayer en el aeropuerto Mariscal Sucre de la ciudad de Quito, para recibir a su selección con miras a lo que será el encuentro de este viernes ante Ecuador.
José Manuel Rey, uno de los jugadores, indicó que Ecuador es un rival difícil, por lo que necesita de “mucha actitud y humildad para sacar esto adelante”.
"Cuando hay un trabajo serio, planificado, que hay una coherencia entre el discurso y los resultados, por supuesto que se genera un fervor importante alrededor en la selección y su presentación", afirmó el técnico venezolano César Farías.
Farías anticipó un partido "dificilísimo" ante Ecuador y desestimó que la altura tendrá impacto: "Son once contra once en una cancha, donde vamos a tener las mismas posibilidades en el aspecto fisiológico y después se va a decidir futbolísticamente".
La Vinotinto entrenará en la complejo de Liga de Quito en Pomasqui, pero se desconoce a qué hora realizará los trabajos.
Venezuela, que pisó por primera vez la semifinal de una Copa América en Argentina, donde fue eliminada por Paraguay, certificó en ese torneo que está preparada para plantarle cara a los grandes equipos de fútbol de Sudamérica y hacerse con un cupo hacia Brasil.
La acertada campaña en Argentina sirvió para acallar las críticas contra el técnico de la Vinotinto, César Farías, quien ocupa desde hace cuatro años el cargo.
Aunque el equipo nacional tuvo que conformarse con el cuarto puesto del torneo, el empate frente a Brasil en la primera jornada y el pulso parejo con Paraguay en semifinales, que tuvo que definirse en la instancia extrema de los penaltis (5-3), rompieron los mitos y pronósticos que pesaban sobre la selección criolla.
"Venezuela tiene trabajo como para poder salir adelante y eso es lo que nos reconforta internamente", dijo el técnico a la prensa, aunque previó, en una entrevista difundida por la Federación Venezolana de Fútbol, un comienzo "dificilísimo" frente a Ecuador.
Además del partido con Ecuador, este viernes, a la selección venezolana le esperan en lo resta del año Argentina, el 11 de octubre; Colombia, el 11 de noviembre; y Bolivia, el día 15 de ese mismo mes.
Para estos enfrentamientos, el equipo de Farías prepara jóvenes jugadores con experiencia en ligas de España, Argentina, Alemania, Brasil o Francia.
Entre los llamados a filas destacan Fernando Amorebieta, del Athletic de Bilbao español; José Salomón Rondón, del Málaga; Nicolás Fedor, del Getafe; Andrés Túñez, del Celta; Julio lvarez, del Numancia, y Juan Guerra, de Las Palmas.
Así como Juan Arango, del Borussia Moenchengladbach; Tomás Rincón, del Hamburgo, y Yohandry Orozco, del Wolfsburgo.
De los resultados en estos primeros partidos de las eliminatorias dependerá en gran parte la suerte del proceso de Farías y la capacidad de reacción de una generación talentosa de futbolistas que converge en el deseo de hacer historia.
Pese a que Venezuela no es un país muy futbolístico y la mayoría de aficionados deportivos se decantan por el béisbol o el baloncesto, la renovada generación de la Vinotinto ha conseguido despertar el interés de numerosos seguidores con la esperanza de hacerse un hueco entre los mejores del fútbol mundial.