Más vacunas para frenar la propagación del sarampión

Mientras que la campaña de vacunación contra el sarampión se extiende desde hoy a las zonas altas y bajas de las áreas de Salud 1, 2 y 3 de Ambato, el número de casos sospechosos de la enfermedad subió ayer a 48. El martes eran 31.

La Dirección de Salud de Tungurahua emprendió la semana pasada la aplicación de dosis en la comunidad Illahua Chico, de la parroquia Quisapincha, en el noroccidente de Ambato, en donde hace casi un mes se dio un brote de sarampión. También se vacunó en comunas aledañas, pero la campaña abarcará otras zonas.

“Vamos a cubrir con las brigadas de vacunación zonas como: Atahualpa, Samanga, Unamuncho, Izamba, que son áreas rurales, hasta llegar a la parte urbana, incluso al centro de la urbe ambateña”, dijo uno de los responsables del proceso.

Hay diez casos de sarampión confirmados y según Juan Moreira, director nacional de Salud, es del tipo africano, que es algo más grave que aquel que en el país está casi erradicado.

En el centro de Ambato, Alfonso Ortiz, dueño de una tienda en las calles García Moreno y Espejo, en donde se estacionan los buses que llegan y salen a Quisapincha, opinó que la campaña debía cubrir todo el cantón.

Dijo que él como mucha gente está en contacto con personas que llegan desde esta parroquia, especialmente en los días de feria.

En Izamba, Mónica Sunta, aprobó la ampliación de la cobertura. “En este momento es bueno que todos estemos prevenidos y la mejor manera es contar con la dosis, no solo en los niños sino también en las personas mayores”, comentó.

En la Dirección de Salud se ratificó que la vacunación será también para niños y personas adultas hasta los 45 años de edad, que se hará en establecimientos educativos y también se recorrerá casa por casa.

Unas 3.000 dosis se han aplicado en la campaña.

Mientras voceros confirmaron que hasta ayer había 48 niños asilados en el área de Pediatría del Hospital Docente Ambato, en donde hasta el martes permanecían 31.

Las brigadas de vacunación llegaron ayer a la parroquia San Fernando. La directora de la Unidad Educativa Tomás Martínez señaló que hay preocupación porque conocieron que en una comunidad de Pasa (Punguloma) se detectó una niña sospechosa de sarampión. También porque un profesor es nativo de Quisapincha.

En el subcentro de Salud se aplicaron las dosis, pero hubo descontento por el retraso de los brigadistas, que llegaron pasadas las 09:30.