Reclamos no cesan en el hospital Guayaquil

El traslado del hospital móvil al Abel Gilbert (en el suburbio), también llamado Guayaquil, reuniones con los jefes de servicio y la conformación de once comisiones de trabajo fueron algunas de las acciones que tomó el pasado jueves el ministro de Salud, David Chiriboga.

Esto luego de que el primer mandatario diera plazo hasta el 1 de octubre próximo para que cambie la situación de esa casa de salud o de lo contrario se hará una reestructuración en esta cartera de Estado.

Pese a que técnicos trabajaban desde temprano en la implementación del tomógrafo, el que llevaba cerca de seis meses sin funcionamiento, los pacientes persisten en sus quejas.

"Aquí hasta las carpetas se pierden, tuve que llorar para que me den un duplicado, ¿usted cree que eso es justo?", dijo indignada María Banchón, de 37 años, quien tiene una fractura en el brazo y estaba con su hija Jenny Banchón, de 17.

Banchón además lamentó que no haya sillas de ruedas ni camillas para los pacientes.

Rosa Rivera, de 45 años, esperaba ayer en uno de los pasillos de este hospital para recibir un tratamiento de quimioterapia. Ella dice estar satisfecha con la atención médica que se le brinda, pues sí le entregan la medicación. "La atención es muy buena. Yo soy de Babahoyo y me pasaron acá".

No obstante, lamenta la tardanza para recibir este tratamiento debido a que el área "es un poco estrecha, debería ser más grande, se atiende de diez en diez", expresó Rivera.

Pero no todos reciben las medicinas. En otra área en el cuarto piso, Ana Higuera, de 34 años, comprará metronidazol en ampolla, ensure y omeprazol afuera, porque en la farmacia del hospital le dijeron que no había.

Esperanza Murillo, de 46 años, en cambio, esperaba en el área de cardiología.

Murillo resaltó la atención de su médico, aunque criticó la demora para hacerse los ecocardiogramas o para ser recibida por el especialista debido a la demanda de pacientes.

Con ella concordó Daisy Ortega, de 31 años, quien tenía cita para su mamá, Blanca Rodríguez, de 60 años, a las ocho de la mañana, pero a las 10:00 aún no era recibida por el médico.

Ambas además lamentaron la atención de la enfermera de esa área. "Uno le pregunta a la enfermera, le pregunta y le cierra la puerta en la cara", dijo.

Los pacientes esperan que luego de la visita del presidente Rafael Correa mejore todo.

Por ejemplo, en contingencia se requiere de más personal para atender la demanda. Asimismo, según un médico de esa área, allí solo se deberían atender emergencias sencillas y no casos complejos pues no está adecuada para ello.

Otra área que requiere de atención es el edificio de órtesis y prótesis de este hospital, donde uno de sus empleados señaló que los trabajos allí están paralizados hace dos semanas. "Me imagino que es por falta de pago", expresó el trabajador, quien indicó que pese a que aún no se terminan los trabajos, sí elaboran las prótesis.

La mañana de ayer, el neurocirujano Luis Jairala mostró que hay áreas como la de angiografía que dan buen servicio al público. Según el especialista, el equipo costó $ 800 mil y sirve para operar (a través de un catéter) arterias del cerebro, corazón, pulmones, abdomen, piernas, hígado, entre otros.

El equipo está en el hospital desde hace cuatro meses y a diario atiende a seis pacientes. Antes, trabajo social los derivaba a clínicas privadas.