Hemocultivos se hicieron tarde en el caso Neonatos

Desde febrero pasado los neonatos que antes se atendían en la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología (UCIN), del hospital Francisco de Ycaza Bustamante, acuden a la maternidad del Guasmo Matilde Hidalgo de Procel, a la Mariana de Jesús y al hospital Abel Gilbert Pontón (suburbio).

Esto ante el cierre de la UCIN del hospital de niños luego de que en esa área fallecieran entre el 3 de febrero y 20 de marzo pasado 11 neonatos, al parecer por la bacteria serratia marcenses, caso que se encuentra en instrucción fiscal.

Desde julio pasado, según el director de la maternidad del Guasmo, Ernesto Romero, se aplican nuevas normas de bioseguridad para evitar infecciones en las unidades de cuidados intensivos de neonatología.

Esta casa de salud, que fue reinaugurada en noviembre del 2010, señala que tiene capacidad para atender al menos a 18 niños, sin embargo, la jefa de UCIN, Edith Aspiazu, reconoció que de febrero a julio atendió a 24 niños en promedio al día ante el cierre de la UCIN del hospital de niños Francisco de Ycaza Bustamante. “Hace un mes se normalizó porque también dan apoyo el hospital Guayaquil y el de la maternidad Mariana de Jesús”, dijo.

Aspiazu, quien tiene 26 años trabajando en la maternidad del Guasmo, indicó que para evitar una infección bacteriana “inmediatamente que llegaba un niño se le hacían los exámenes de hemocultivo para ver si tenían alguna bacteria”.

La fiscal Margarita Neira, que lleva el caso Neonatos, señala en el acta de formulación de cargos por el presunto delito de homicidio culposo imprudente en contra de los jefes de UCIN del hospital de niños, Ricardo Alcívar, y el de Mantenimiento, Leuterio Narea, que “la sospecha de enfermedades transmisibles, como son la presencia de germen gram negativo, se registró el 3 y se confirmó el 4 de febrero pasado no se tomó ninguna medida de los funcionarios para impedir los efectos dañinos en los niños y se postergó cualquier acción hasta saber los resultados de los hemocultivos, por orden del jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (Ricardo Alcívar). Las primeras medidas se las tomaron el sábado (5 de febrero) en la noche, cuando ya habían muerto seis niños: Herrera Arreaga, Vera Flor, Zavala Andrade, Fernández Zambrano, Moreno Chóez y López Pozo”.

Aspiazu explicó que es indispensable una limpieza continua del área, el lavado de manos del personal de enfermería y médico así como que las gestantes se realicen controles prenatales antes de tener a sus hijos para detectar cualquier anomalía en el feto.

En el acta el jefe de Mantenimiento del hospital de niños Francisco de Ycaza Bustamante, Leuterio Narea, reconoció que “durante la emergencia no se realizó ninguna limpieza integral del área, porque había una fecha programada para el mes de marzo y para hacerlo antes debía recibir una orden de sus jefes”, lo que agregó jamás se le solicitó.