Ambato y Cuenca suman dos nuevas muertes por metanol

Mientras en Guayaquil ayer recibían el alta médica cuatro pacientes del hospital Luis Vernaza que llegaron intoxicados por el consumo de alcohol adulterado con metanol, en Ambato y Cuenca se confirmaba la muerte de otras dos personas por esa causa, con lo que totalizan 30 las víctimas en todo el país.

La noche del miércoles, en el hospital Ambato (Tungurahua) falleció Víctor Rafael Alarcón Paredes, de 56 años. Marcia Alarcón explicó que el domingo anterior su padre bebió puro y el miércoles empezó a sentirse mal. “Me dijo que la vista se le iba oscureciendo, se fue al baño y empezó a vomitar con sangre”, relató.

Explicó que luego de la autopsia en la morgue del hospital Ambato les comunicaron que lo que su padre bebió estaba adulterado con alcohol metílico. Advirtió que el licor que ingirió lo venden en cantinas clandestinas en la ciudadela La Ferroviaria, en donde él tenía una vivienda.

En tanto, el director provincial de Salud del Azuay, confirmó ayer un segundo caso de muerte a causa de la ingesta de licor adulterado y dos más sospechosos.

Los resultados de los fluidos del ciudadano L.A.P.L., oriundo de la parroquia El Valle, quien murió el miércoles pasado y que fueron enviados al Instituto Izquieta Pérez, confirmaron la presencia de alcohol con metanol, informó Julio Molina.

Sin embargo, calificó como casos aislados la muerte del ciudadano M.Q., el 8 de julio, y de L.A.P.L., el pasado miércoles

Mientras que para hoy se espera el diagnóstico final de una presunción de muerte por alcohol metílico, reportada el miércoles, de un residente de Racar y cuyas muestras las analiza el Instituto Izquieta Pérez.

Asimismo, una mujer fue ingresada a la morgue la madrugada de ayer. Ella fue trasladada desde el sector de Guajibamba de la parroquia rural Ricaurte y falleció por intoxicación alcohólica.

Hasta la tarde de ayer, sus familiares aguardaban que el legista de la Fiscalía efectúe la autopsia de ley. La disposición de la Dirección de Salud es que los fiscales les envíen sus informes, dijo Molina.

En tanto, en la sala San Vicente del hospital Luis Vernaza de Guayaquil, William Franco Delgado, Antonio Quintana Farías, Segundo Lorente Alvarado y Mauro Sánchez Mariscal recibieron el alta médica, tras llegar con signos de intoxicación alcohólica desde Los Ríos, donde se iniciaron las muertes por consumo de alcohol adulterado con metanol.

Franco, de 29 años, quien dejó esa casa de salud al mediodía de ayer en compañía de su madre y otros dos familiares, explicó que el sábado último, en Babahoyo, salió a beber trago artesanal con unos amigos para olvidar la pena por la pérdida de su esposa por un cáncer hace cinco meses.

Contó que al siguiente día se puso morado, sentía que le faltaba la respiración y en algún rato perdió la visión. Fue ingresado por emergencia, pero debido a la gravedad fue derivado a cuidados intensivos.

“Los doctores me dijeron que tuve suerte. No entendían cómo me salvé. Yo pensé que me moría. Ahí me acordé de mi hijo (de 4 años) y le pedí a Dios que me ayude a pararme. Él hizo la obra a través de los médicos”, expresó Franco, quien labora como oficial en un camión bananero.

En tanto que Lorente, de 42 años, al conocer que fallecieron los dos amigos con quienes salió a beber trago artesanal en su natal Puebloviejo, considera que Dios le ha dado una segunda oportunidad para seguir viviendo y corregir su vida, por lo que asegura que dejará el alcohol y seguirá laborando como jornalero en una bananera para ayudar a su madre, con quien reside y a quien ayer esperaba para salir del hospital.

Mientras que Quintana, de 36 años y oriundo de Catarama, era ayudado por su hermano Orlando a recoger sus pertenencias para salir hacia la casa de unos parientes en Guayaquil, pues debe acudir a chequeos periódicos en el Luis Vernaza porque su visión resultó afectada por la intoxicación con metanol.

Según datos de la Dirección de Salud de Los Ríos, por casos de intoxicación hasta ayer se había atendido a 224 personas entre hospitalizadas y ambulatorias; de esos 95 fueron confirmados clínicamente y otros por el Instituto Nacional de Higiene (INH).

Además se registraron 129 casos entre sospechosos y probables que fueron atendidos y dados de alta. También se hospitalizó a 120 personas afectadas y a 102 se les dio el alta en diferentes casas de salud.

Por efectos de la intoxicación, diez personas tienen problemas de visión y tres quedan con ceguera total. Un paciente queda con insuficiencia hepática; dos aún están en cuidados intensivos y hay un saldo de 20 fallecidos en esta provincia.