Familiares de afectados por metanol piden ayuda efectiva

Luis Alvarado - Antonio Medrano
RICAURTE-CUENCA.- En casas de caña o de construcción mixta de recintos alejados o pequeñas localidades de Los Ríos, los familiares de los afectados por el consumo de trago adulterado con metanol enfrentan el drama no solo de tener un pariente muerto o asilado en un hospital, sino además el dolor de la pobreza. Esa situación es mucho más dura para al menos diez de los pacientes que, según las autoridades de salud, quedarán ciegos en forma irreversible.

Ese caso está evidente, por ejemplo, en la comuna Los Ángeles del cantón Puebloviejo. La mayoría de habitantes de esa pequeña localidad está a la espera de noticias acerca de la recuperación de Antonio Quintana Farías, de 35 años

Quintana es una de las víctimas que por consumo de licor mezclado con metanol podría quedar ciego de por vida y todos sus vecinos están a la expectativa de su evolución. Esa bebida dejó en esta provincia 20 muertos, de las 26 que existen en el país, sumando las 2 de Milagro (Guayas), 3 de Ambato y un caso de Cuenca, fallecido el pasado 8 de julio y cuyo resultado dio positivo.

Por este problema rige un estado de excepción por 60 días, a nivel nacional, y una ley seca que se extiende hasta la noche del sábado en Los Ríos, provincia donde policías y militares controlan el expendio de alcohol y hacen requisas en domicilios, negocios y carreteras.

Quintana está asilado en el hospital Luis Vernaza, de Guayaquil. Julia García, su cuñada, contó que la intoxicación con metanol de Quintana le fue diagnosticada por casualidad.

"Creíamos que se sentía mal porque había comido algo que le hizo daño, porque ni siquiera sabíamos que se habían muerto algunas personas por esa enfermedad", indicó García.

Recordó que hace unos diez días recibió una llamada telefónica de Quintana en la que pedía ayuda urgente porque había perdido la visión. "Fue un martes que llamó para que lo vayamos a ver porque ya no veía nada, que estaba ciego".

Días antes, contó García, su cuñado había comprado en el sector cincuenta centavos de dólar de licor. "Pero dice que solo se tomó cuatro tragos". El afectado, según su familia, vivía solo en una cabaña entre las plantaciones de banano de la hacienda Los Ángeles. Cuando solicitó la ayuda, enseguida su familia lo condujo hasta la escuela fiscal Galo Burgos, donde estaba una brigada médica.

"Pero no le dijeron nada", indicó una moradora de Los Ángeles que no se identificó. Ante los constantes dolores de cabeza y la prolongada pérdida de la visibilidad, embarcaron a Quintana en una moto y lo trasladaron hasta el hospital Juan Montalván, de Ricaurte, y luego al Martín Icaza, de Babahoyo.

Quintana Farías, quien para caminar era tomado de la mano, reconoció su temor de quedar ciego permanentemente "Si Dios me salvó la vida, no quiero perder la vista que es algo preciado del ser humano", sostuvo el enfermo.

En el hospital de Babahoyo estuvo internado varios días, pero el pasado domingo fue transferido al Luis Vernaza.

Aseguró que para cubrir algunos gastos de la enfermedad se endeudaron. "Pero ya no tenemos plata, queremos que alguien nos ayude". Indicó que la familia está a la espera de que las autoridades gubernamentales les extiendan la mano.

Mientras, ayer ingresaron tres pacientes más a la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital móvil instalado en Catarama. Son: Roberto Véliz Moreira, Walter Peñafiel y Manuel Aguilar. Los dos últimos llegaron desde el hospital de Babahoyo; el primero se intoxicó con metanol luego de haber ingerido licor el pasado miércoles, pese a la ley seca vigente.

"Ayer (miércoles) en la mañana había tomado alcohol y en la tarde el paciente presentó dolor abdominal, de cabeza, malestar general, vómito; está ingresado y se le ha aplicado toda la medicación y hasta el momento está estable", informó la doctora Pilar Álvarez, coordinadora del hospital móvil.

En Cuenca, el director de Salud del Azuay, Julio Molina, confirmó que Marcos Quezada, de 49 años, quien falleció el pasado 8 de julio por intoxicación alcohólica aguda, ingirió licor con metanol, según los resultados de exámenes.

Más datos: Control
Cifras
Según los últimos reportes del Ministerio del Interior, 459 personas han sido detenidas por infringir la ley seca y se incautaron 47.779 litros de licor artesanal (puntas), 1.382 botellas de ron (en algunos casos con sellos adulterados), 447 cajas de vino (6.096 unidades) y se clausuró una veintena de locales.

Casos
En su último reporte de la tarde del miércoles, el Ministerio de Salud informó que son 98 personas confirmadas por consumo de alcohol con metanol.

Ley seca
En Los Ríos, donde se originó la mortandad, continúa la ley seca hasta la noche del sábado, por lo que se mantienen los controles a quienes consuman y vendan licor. En el resto del país la medida fue derogada; no obstante, siguen los operativos en sitios donde se elabora licor de manera artesanal.