De todas partes del país llegan a operarse al IESS

Irma Collaguazo viajó ayer cuatro horas desde el cantón Valencia (provincia de Los Ríos) hasta Guayaquil para que el equipo médico de la Fundación Operación Sonrisa intervenga a su hija Sandra Linares, de 6 años, en el hospital Teodoro Maldonado del IESS, por un problema de paladar hendido.

"En otras partes me han dicho que no se puede operar, pero confío en los análisis", dijo.

Otra progenitora en igual situación era Gabriela Pacheco, de Quevedo, quien esperaba solucionar la fisura de labio de su bebé de apenas cuatro meses.

El director de la fundación, Francisco Punina, informó que realizarán unas 100 cirugías plásticas para niños con fisuras de labio y paladar, polidactilias (dedos de más en manos o pies) y tumores no cancerosos.

"El leporino es un término despectivo, ya que se refiere a una liebre, todavía los estigmatizamos", explicó Punina.

Cada niño, entre 3 meses y 10 años, pasó por diez cubículos donde fueron evaluados por un equipo polifuncional de especialistas que determinó qué casos se intervendrían, según la edad, peso y talla del paciente.

Las cirugías empezarán hoy hasta el domingo. Los padres de niños no elegidos se prepararán para hacerlo en el futuro.

"Hacemos una nueva cultura solidaria y humanitaria y se conjugan muchos esfuerzos de voluntarios", indicó Punina sobre la campaña apoyada por la empresa privada y el IESS.

Desde hace 16 años han realizado cerca de 10.000 procedimientos gratuitos, que podrían costar entre $ 3.500 y $ 7.000.