El negocio de joyerías pierde brillo ante caída de las ventas

El alto costo del oro, el temor de la gente a ser asaltada y la caída de las ventas han provocado que en los últimos dos años cierren 40 de las 100 joyerías situadas en el centro de Guayaquil, según la Asociación de Joyeros, Plateros y Relojeros.

En la lista de los establecimientos que han cerrado están las joyerías El Brillante, Marthita (de Vélez y Chile), El Dorado, Daniela Kronfle, Von Buchwald, entre otras, que luego de tratar de mantenerse en el negocio optaron por cerrar.

Colón Velasco, presidente de la Asociación de Joyeros, que agrupa a 150 socios, señaló que el negocio ha decaído en el 70% y que a la semana hay locales que realizan menos de diez ventas, las cuales no siempre son de prendas de mucho peso o valor.

La volatilidad del precio del oro ha incidido para que la elaboración de joyas sea menos rentable para algunos establecimientos. Hugo Castañeda, presidente de la Asociación de Joyeros del Ecuador, dijo que la constante alza del metal lo ha vuelto inalcanzable para muchos compradores y ello ha afectado la demanda.

En el mercado internacional, el metal se ha cotizado este año por encima de los $ 1.500 la onza, con días en los que incluso se han marcado récords. En los últimos tres años, el oro sufrió un aumento en el mercado internacional de casi $ 600.

Bertha Valencia, propietaria de la joyería Valencia, que tiene 25 años en el negocio en Aguirre y Chile, aseguró que también analiza sumarse a la lista de los que han cerrado, porque ya no puede seguir con los gastos que genera el mantenimiento del local, entre los que constan el alquiler, teléfono, electricidad, empleados, impuestos.

Aseguró que desde hace dos años vende poco y que en los últimos meses los ingresos han decaído. Valencia lamentó que el negocio de la joyería, que era muy demandado en el sector, se esté perdiendo por las pocas ventas generadas no solo por el alto costo del metal, sino por el temor de los clientes a que las joyas vayan a parar a manos de los delincuentes.

"Al guayaquileño siempre le ha gustado usar oro, ponerse leontinas, esclavas, cadenas, pero ahora ni se acercan a las joyerías a preguntar por alguna prenda, porque se asombran de los precios y de que algún día se las roben", dijo Fernando Morales, exsocio de la joyería Von Buchwald, que debió cerrar tras 50 años de operar en el centro de Guayaquil.

Los joyeros también han palpado de cerca la inseguridad. Marjorie Adoum, propietaria, de la relojería Daniela Kronfle, ubicada en Chile y Luque, cerró el año pasado el local que tenía en el centro porque no generaba muchas ventas y además le robaron.

Ante la compleja situación que atraviesan las joyerías, algunos han buscado otras alternativas para no abandonar el negocio. Y el camino ha sido comercializar otro tipo de prendas al consumidor.

Mercy Vargas, dueña de la joyería Silvana, ubicada en Vélez y Chile, aseguró que ha optado por ofrecer más piezas de plata y de acero, que cuestan mucho menos que las de oro, pero teme que como se presenta la demanda internacional, la plata también eleve su costo hasta volverse muy cara.

El precio de las piezas de plata, al igual que las de oro, se calcula según la cotización del mercado internacional. Actualmente, el gramo está a $ 10, es decir, un anillo de matrimonio de 11 gramos puede llegar a costar $ 80, mientras que uno de oro de ese mismo peso, $ 605, según estiman los joyeros nacionales.

Precio al alza
Motivos: El precio del oro ha registrado una tendencia al alza en los últimos años. Los especialistas dicen que las preocupaciones sobre el panorama de la economía global alimentan el interés en el metal dorado como refugio del riesgo.

Incremento: Durante este año, el oro ha subido cerca del 7,54% y durante algunas semanas ha marcado picos máximos en su cotización.