No hay catastro para el impuesto a tierras rurales

Sin catastro y base de datos, el Servicio de Rentas Internas (SRI) continúa con el cobro del impuesto a las tierras rurales que hasta fin de mes se lo podrá declarar sin recargo.

Este tributo fue creado en el 2007, con la Ley Reformatoria para la Equidad Tributaria. Consiste en el pago del uno por mil (0,001) de la fracción básica no gravada del Impuesto a la Renta ($ 8,91 para el periodo 2010 y $ 9,21 para el 2011), por cada hectárea o fracción de tierra que sobrepase las 25 hectáreas declaradas en el caso de la Costa y Sierra y que supere las 70 hectáreas en la Amazonía.

Bajo esta normativa se determinó que el SRI elaborará un catastro con la información anual que proporcionarán los municipios y el Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Sobre la base de esa información se preveía que el SRI emita títulos de crédito para el cobro del impuesto. Después de dos años de vigencia del tributo, ninguna de las dos entidades entregó esa información.

A través del Código de la Producción (en vigencia desde diciembre del 2010) se incluyó una reforma a este impuesto. “Al no contar con el catastro, nosotros no sabíamos a quiénes cobrar, por eso se transformó en declarativo”, explicó Myriam Olalla, técnica del SRI.

Actualmente, el propietario declara las hectáreas que posee y debe acercarse a pagar o hacer su declaración a través de la página web www.sri.gob.ec.

Para levantar el catastro, el Programa Sistema Nacional de Información y Gestión de Tierras Rurales e Infraestructura Tecnológica (Sigtierras) realiza el levantamiento de la información de los 230 cantones.

Hasta el momento se avanza en quince cantones; en ocho de ellos se ha sistematizado la información, explicó Johnny Hidalgo, director de Sigtierras.

Con un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por $ 90 millones se reactivará el catastro.

En promedio la investigación por cada cantón demora un año, “pero eso no quiere decir que nos vamos a demorar 50 años, esperamos que se pueda generar toda la información al mismo tiempo. Esto nos tomará unos tres años y medio, si hay los recursos”, dijo Hidalgo.

El funcionario aseveró que durante 80 años el país no contó con este tipo de información. “Lo que existe es información desactualizada, errónea, incompleta, que no coincide con datos del Ministerio de Agricultura, del Registro de la Propiedad, del catastro, ni del ex-Instituto de Desarrollo Agrario”.

Paralelamente con esta información se avanza en la toma de fotografías y generación de cartografía a nivel nacional. Seis aviones recaban las gráficas aéreas cubriendo el 50% del territorio. En este proceso se invierten $ 25 millones.

Para representantes ganaderos del noroccidente de Pichincha como Carlos Pinzón, los ganaderos al encontrarse en las estribaciones de la cordillera tienen unas características diferentes de productividad que también se deben tomar en cuenta para ese impuesto.

Según el SRI, un predio en la Sierra de 50 hectáreas pagará con el impuesto $ 230,25, es decir, solo cancelará por 25 hectáreas, porque la otra mitad (25 hectáreas) no está gravada con este impuesto. Este tributo a los predios rurales se podrá deducir del Impuesto a la Renta.

En la Amazonía, por ejemplo, si una persona tiene 120 hectáreas, se restan las 70 que establece el reglamento como exoneración y quedan 50 hectáreas por las que se deberá pagar el impuesto. Es decir, $ 460,50.