Jueves 09 de junio del 2011 Motores

El embrague: Un sistema de resistencia para su vehículo

Cuando el vehículo se pone en marcha, varios componentes se exponen a diferentes exigencias. Uno de ellos es el rendimiento del embrague cuya actividad resulta fundamental para un automóvil mecánico.

Su función principal es transmitir la fuerza del motor hacia la caja de cambios y de acuerdo con la velocidad que va seleccionando el conductor, se emite a la transmisión del vehículo. La finalidad del embrague es deshabilitar al motor de las ruedas, en el momento de arrancar el vehículo y al realizar un cambio de marcha de velocidades.

Todos estos integrantes mecánicos se deben utilizar y mantener con el debido cuidado para evitar desgastes prematuros. Un embrague puede durar muchos años o tan solo unos kilómetros según sea el trato que reciba.

Por ese motivo, Francisco Madera, jefe de Posventa de Renault, recomienda que este sistema se lo debe revisar cada 20.000 km. “En los talleres revisamos el embrague y sus elementos, vemos que el líquido de la bomba del mismo esté en el nivel correcto y que no haya fugas en las mangueras o conductos. Si es que hay alguna pérdida de este líquido hidráulico, el pedal del embrague perdería presión, y no funcionaría correctamente”, señala Madera.

Si no se toman en cuenta ciertas medidas de cuidado o el conductor no ha estado realizando un debido uso del embrague pueden presentarse ciertas anomalías que necesitan de un correctivo.

“Una de las formas en la que el usuario puede darse cuenta de que el sistema no está funcionando correctamente es porque puede aparecer un mal olor, que es producto de que se quema el forro del embrague. Sin embargo, cuando está totalmente dañado se recomienda cambiar tres elementos: el disco, el plato de presión y el rodamiento de embrague”, acota Luis Alzamora, instructor técnico y soporte de calidad de Hyundai.

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