Mía, hija de una paciente renal, fue dada de alta

A Mía Valentina le brillan sus ojitos. Sus diminutas manos están cubiertas con guantes blancos que descansan en los hombros de su abuela Jenny Borbor, quien la apega fuertemente a su pecho y sonríe al verla. La niña se siente querida.

Esta tarea la repite a diario por indicaciones del neonatólogo del hospital Teodoro Maldonado Carbo, Orly Oyague, quien según Borbor dio de alta a su nieta el pasado miércoles.

Oyague le ha explicado a ella cuáles son los cuidados que debe tener con Mía Valentina, a quien ya está dando de lactar su madre Jenny Yungaicela, pese a que aún se encuentra frágil.

Borbor está pendiente de su nieta, pero también de su nuera de 23 años, quien sufre de insuficiencia renal crónica, y que a pesar de eso se arriesgó junto a su esposo Roger Loor a concebir a Mía Valentina.

La menor nació el pasado 25 de mayo a los ocho meses, por lo que permaneció una semana y media en la Unidad de Cuidados de Neonatología del hospital Teodoro Maldonado, pues tenía líquido amniótico y hubo que retirarlo de su estómago.

Debido a la enfermedad crónica de Yungaicela, quien necesita un trasplante de riñón, la cesárea que se realizó presentó complicaciones, entre estas coágulos de sangre, los cuales se ha intentado drenar en tres intervenciones que le efectuaron la semana pasada.

“Creo que la va a atender un cirujano, estamos esperando a que bajen los hematomas de la cesárea y drenar los coágulos que fueron provocados por un medicamento que toma para las diálisis”, expresó.

Borbor luce preocupada pero cree que todo saldrá bien aunque le causó tristeza no poder irse del hospital el miércoles pasado con su nieta y nuera.

Su hijo indicó que por la baja de glóbulos rojos de su esposa desde que le hicieron la cesárea ha necesitado de la transfusión de ocho pintas de sangre.

Uno de los inconvenientes que han tenido en esta casa de salud es que cuando requieren de estas pintas no se las entregan hasta que no lleven donantes que las reintegren.

Borbor y su hijo están pendientes de las necesidades de Jenny, quien está preocupada y llora luego de que los médicos le informaran ayer que necesita quedarse más tiempo en esta casa de salud, pues aún no se extraen todos los coágulos que se han formado en su organismo.

Cuidados intensivos

Para ayer, en la tarde, estaba previsto el traslado de Jenny Yungaicela, de 23 años y quien sufre de insuficiencia renal crónica, al área de Cuidados Intensivos del hospital Teodoro Maldonado Carbo.

Suspensión de medicina

Los médicos prevén quitarle un fármaco que provocó coágulos de sangre.