- MAY. 30, 2011 - Foto - Fútbol - EL UNIVERSO
LAGO AGRIO, Sucumbíos. Pedro Pablo Perlaza (c) es el entrenador del Caribe Junior, que juega en segunda.
Fidel Martínez (i, de rodillas), que destaca en Deportivo Quito, también surgió del Caribe Junior.
Miller Bolaños (11) y Giovanny Nazareno (a su lado) también surgieron en el club de Lago Agrio.
Antonio Valencia cuando pertenecía al Caribe Jr.
Con los jugadores que se han formado en el Caribe Junior (equipo de donde surgió Antonio Valencia, actual integrante del Manchester United, inglés) tranquilamente la afición de Lago Agrio tuviese un equipo profesional en la serie A del fútbol nacional.
Sin embargo, esa no es la realidad. Los jugadores han emigrado de este plantel oriental a militar en otros, sin dejar casi nada, en lo económico, al Caribe.
Salvo $ 30.000 que recibió del Wigan Athletic de Inglaterra, por derechos de formación, cuando Toño llegó transferido del Villarreal de España, el resto de trabajo formativo no ha significado ingresos para este equipo que nació en el amateurismo en 1977, dice Alfredo Orellana, presidente del club.
Antonio Valencia es el emblema del Caribe Junior. Pero en él también han surgido: Fidel Martínez (Deportivo Quito), Jorge Pinos (Barcelona), Danny Cabezas (El Nacional), los hermanos Miller y Álex Bolaños (Liga de Quito y D. Quito); Miguel Segura (Universidad Católica), Énner Valencia (Emelec), y otros, cuenta el DT del cuadro de Lago Agrio, Pedro Perlaza, responsable de la formación de los jugadores.
Pero, ¿por qué no se ha beneficiado económicamente el club? Orellana tiene la razón: “Hemos ayudado a los futbolistas para que vayan y fichen en clubes profesionales, pero luego no hemos recibido retribución. Además, como no éramos un club profesional, no podíamos reclamar mucho”, afirma.
Ahora que el Caribe Junior está en la segunda categoría del profesionalismo aspira a que las transferencias dejen réditos económicos para volverlos a invertir en esta cantera, cuyo presupuesto anual, revela Orellana, es de $ 200.000. Dinero que principalmente, asegura, lo financia él.
Por ejemplo, explica, muchos jugadores vienen de otras provincias, como Esmeraldas, a probarse y una vez que se quedan deben “darles alimentación, hospedaje (al momento viven 25 futbolistas en el hotel Sayonara de propiedad de Orellana) y además un sueldo, que “a veces no es demasiado, pero les ayuda”, detalla.
Aunque la salida de Valencia al fútbol internacional no dejó mucho dinero al cuadro de Lago Agrio, en relación con los valores de la transferencia al Manchester (28 millones de dólares), Orellana se alegra al saber que el Caribe ganó mucho prestigio.
“Ahora nos conocen en varias partes del mundo. Muchos futbolistas vienen a probarse acá porque saben que en el club se formó Antonio. Nos invitaron a jugar la Copa Maya en Costa Rica en el 2005 y la ganamos”, detalla el presidente, mientras muestra un cuarto donde, afirma, hay más de 100 trofeos ganados por el club de Lago Agrio.
Mientras el Caribe participa en la segunda categoría de Sucumbíos, Perlaza, exjugador de Barcelona y Emelec, afirma tener un nuevo elemento que llegará a brillar en el balompié nacional. “No le voy a decir el nombre , solo le cuento que tiene 16 años y la calidad de Joao Rojas (futbolista del Morelia de México); muy pronto saldrá a uno de los equipos grandes del país”, afirma el estratega, quien lleva 14 años en Lago Agrio, tiempo en el cual ha formado muchos futbolistas, y en la actualidad siempre les dice a sus pupilos que si trabajan con responsabilidad pueden ser como Antonio Valencia.