Yolet perdió la batalla tras sobrevivir a diez infartos

La niña Yolet Guale, quien sobrevivió a la infección de la bacteria Serratia, contraída presuntamente en el hospital de niños Francisco de Ycaza Bustamante de Guayaquil, murió la madrugada de ayer en Quito, tras sufrir una recaída a causa de un rotavirus que afectó su delicado sistema digestivo.

El estado de salud de Yolet se complicó desde el mediodía del viernes pasado, cuando se le registró una inflamación a nivel de su zona abdominal, lo que llevó al médico Carlos Vicuña, quien atendía a la niña, a realizarle un examen de rayos X.

Allí se determinó que el rotavirus (se transmite por la ruta fecal oral, infectando células del intestino delgado, provocando una gastroenteritis que puede llevar a una diarrea), había provocado una inflamación en el colon de la infante. Luego el virus hizo una especie de burbujas en la pared intestinal, las que se extendieron hasta el estómago, causando microperforaciones, explicó el padre de Yolet, Carlos Guale.

El lunes, a las 06:00, sufrió un paro cardiorrespiratorio y se le presentaron constantes taquicardias. Por ello, los doctores la mantenían conectada a un respirador artificial.

A las 02:30 de este martes, la frecuencia cardiaca de Yolet empezó a disminuir, hasta que dejó de latir, aproximadamente a las 04:45.

Ayer, los padres de la infante, quien fue calificada como “la Niña Milagrosa” al sobrevivir a diez paro cardiacos y varias intervenciones quirúrgicas, realizaban junto a funcionarios del Ministerio de Salud Pública (MSP) los trámites para poder retirar el cuerpo de la menor del hospital Metropolitano y traerlo a Guayaquil.

A pesar de su pérdida, Carlos Guale y su esposa, Tatiana Tenorio, se mantenían tranquilos. “Yolet ahora está cerca de Dios y su sufrimiento ha terminado. Estamos afligidos, pero sabemos que nuestra niña por fin estará bien”, expresó el progenitor de la infante que vivió cuatro meses y ocho días.

El cuerpo de Yolet llegó a Guayaquil, procedente de Quito a las 20:00, en un avión de carga de la aerolínea TAME.

Hasta la oficina de carga situada en la avenida de las Américas, llegó la directora provincial de Salud encargada, Rosario Cantos, quien expresó sus condolencias a los resignados y agitados padres.

Desde las oficinas de carga, el cadáver fue trasladado hasta la sala de velación del camposanto Parque de la Paz, ubicada en la ciudadela Alborada, en donde permanece hasta el momento.

En el sitio, esperaban Aurora Moncada, madre de Tatiana, tíos y otros familiares y amigos quienes al ver llegar el féretro que fue trasladado en un vehículo de la funeraria, no pudieron contener las lágrimas.

El sepelio de la menor está previsto para la tarde de hoy y se espera la presencia del ministro de Salud, David Chiriboga. El Instituto del Niño y la Familia (INFA) cubrirá los gastos del velorio y sepelio, según indicó el padre de la menor.

El hombre expresó que espera que las investigaciones que lleva adelante la Fiscalía sean “totalmente transparentes”.

Yolet Guale fue una de los cinco neonatos a quienes según un informe del MSP en febrero pasado se les encontró la bacteria Serratia, mientras permanecía en el área de Neonatología del hospital de niños Francisco de Ycaza Bustamante.

Al menos once bebés que permanecían en esa unidad fallecieron en el lapso de un mes y medio, contados entre el 3 de febrero y el 20 de marzo.

La menor ingresó por un vólvulo intestinal y por ello médicos de este centro le cortaron las dos terceras partes del intestino delgado, quedando con 55 centímetros, cuando lo normal es un metro y medio.

Guale y Tenorio se quejaron de la atención que recibieron en ese hospital, donde denunciaron que no había un buen manejo de las enfermeras en el área de cuidados intensivos.

Ante las denuncias de otros padres, la Fiscalía inició una investigación en febrero pasado.