- MAY. 01, 2011 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
TRÍPOLI. El misil en la vivienda donde murió Saif al Arab, hijo menor de Muamar Gadafi, según voceros del Gobierno libio.
EL CAIRO. Captura de video tomada de la cadena Al Arabiya, que muestra a Muamar el Gadafi durante el discurso que dio ayer.
El hijo menor de Muamar Gadafi, así como tres de los nietos del líder libio murieron ayer a causa de un bombardeo de la OTAN, aseguró anoche el portavoz del Gobierno libio, Musa Ibrahim.
Gadafi y su esposa se encontraban dentro de la casa de su hijo de 29 años, Saif al-Arab Gadafi, cuando esta fue atacada al menos con un misil, desde un avión de la alianza atlántica.
En una conferencia de prensa en Trípoli, difundida por la televisión estatal, Ibrahim afirmó que Gadafi se encontraba en la vivienda bombardeada de Saif al Arab, pero resultó ileso.
Saif al-Arab “jugaba y conversaba con su padre, su madre, sus sobrinas, sus sobrinos y otros visitantes, cuando fue atacado sin haber cometido crimen alguno”, dijo Ibrahim... La casa de Saif al-Arab Gadafi ha sido atacada esta noche con plena fuerza. El líder y su mujer estaban en la casa con otros amigos y parientes”, afirmó el portavoz.
Ibrahim aseguró que tanto Gadafi como su esposa resultaron ilesos, pero indicó que otras personas sufrieron heridas.
“Se trata de un intento directo de asesinar al líder del país”, sostuvo.
Saif al- Arab, de 29 años, era el sexto hijo de Gadafi y el menos conocido de todos ellos. Cursó estudios en Alemania y no había efectuado aparición pública alguna desde el inicio del conflicto en Libia, el pasado 16 de febrero.
En Trípoli se escucharon anoche fuertes explosiones y la televisión estatal aseguró que la OTAN estaba bombardeando varias zonas de la ciudad.
El canal oficial mostró igualmente unas imágenes, que aseguró, eran de la casa del hijo de Gadafi tras el bombardeo, que mostraban grandes boquetes en las paredes y el tejado del inmueble.
Gadafi, quien llegó al poder tras un golpe de Estado en 1969, enfrenta un levantamiento de rebeldes que dominan gran parte del este del país. Las fuerzas de la OTAN tienen autorización de la ONU para atacar a las fuerzas de Gadafi, a fin de proteger a los civiles.
No hubo una reacción inmediata de la OTAN o confirmación por parte de fuentes independientes del incidente.
Funcionarios libios llevaron a periodistas al lugar del ataque, que había recibido al menos el impacto de tres misiles.
El techo de la casa en la que se encontraba Gadafi, en una zona residencial de Trípoli, estaba completamente destruido en algunas áreas, dejando a la vista fierros colgando entre pedazos de concreto.
Balazos y bocinas de autos sonaron en la ciudad libia de Bengasi, bastión rebelde, al conocerse del ataque.
Antes de este atentado, Gadafi había repetido que no renunciará al poder e invitó a Washington y a París a negociar con él una salida de crisis siempre y cuando la OTAN “detenga sus aviones”.
Sin embargo, los rebeldes y la OTAN rechazaron el ofrecimiento, diciendo que carecía de credibilidad. Un portavoz de los insurgentes señaló que el momento de un compromiso ya había pasado y la alianza occidental afirmó que los ataques aéreos continuarían.
Semanas de ataques aéreos occidentales no lograron remover al líder libio, pero en cambio estancaron una guerra que Gadafi parecía estar ganando y se mantuvo a raya a sus fuerzas en el oeste y en la ciudad de Misrata, único bastión rebelde en el oeste del país, mientras luchaban por lograr el control de las montañas en el oeste.
Pero como ningún bando aparentemente obtuvo la ventaja, Gadafi adoptó un tono conciliador en el discurso televisivo de 80 minutos.
“(Libia) está lista hasta ahora a un cese al fuego”, dijo Gadafi, hablando desde detrás de un escritorio. “Fuimos los primeros en dar la bienvenida a un cese al fuego y fuimos los primeros en aceptar un cese al fuego, pero el ataque de los cruzados de la OTAN no se ha detenido”.
“Nosotros no los atacamos, ¿por qué nos atacan ellos?”, preguntó Gadafi, refiriéndose a los países europeos involucrados en los ataques aéreos”.
Pero mientras él hablaba, aviones de guerra de la OTAN atacaron tres blancos cercanos a un edificio de televisión en Trípoli, en lo que medios estatales dijeron fue un intento por matar a Gadafi, quien ha gobernado Libia por 41 años.
El consejo de transición nacional de los rebeldes señaló que “el régimen de Gadafi ha perdido credibilidad”.