Grandes y pequeñas empresas ven desatinos en tabla salarial

Pese a tener distintos niveles de preparación y cargos con responsabilidades no equivalentes dentro de la escala de salarios mínimos sectoriales del Ministerio de Relaciones Laborales (que rige desde este año), un psicólogo con título ganaría solo $ 10,11 más que un empleado de servicio que trabaje en una compañía de seguros.

Esta diferencia existe aun cuando en la estructura de salarios un psicólogo se encuentra en un área de supervisión y una persona de servicios generales en la de soporte, dos niveles más abajo en jerarquía.

Esto, según Nena Santa María, jefa de selección de personal y desarrollo de Excellence Consultores, es una estimación desproporcionada, pues no respeta los niveles de preparación que se exigen para cada uno de los cargos de los empleados.

En la escala de salarios, donde se impone el valor de los sueldos mínimos en 22 sectores, según Santa María, no reconoce siquiera la capacitación que demandan los cargos, sin importar que los salarios presentados en las tablas sean los más bajos.

Este documento, que responde al objetivo del Plan Nacional del Buen Vivir, de “promover el pago de remuneraciones justas sin discriminación”, se concretó, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Laborales, luego de 74 reuniones desde octubre hasta finales de noviembre del 2010, donde participaron organismos tripartitos integrados por delegados de los sectores empleador, laboral y de esa cartera.

Pese a esto, los resultados son distintos a los que se aplican en el mercado laboral real. Según estimados de la consultora Deloitte, los puestos promedio pueden ser hasta diez veces mayores a los establecidos en las tablas del Gobierno.

Incluso en su mayoría no llegan al mínimo de lo pagado en el sector público, donde un servidor en escala uno gana $ 500, según la Tabla de Remuneraciones Salariales del 2009.

Es así que, según los monitoreos de esa consultora, un decano que en la tabla sectorial se ha fijado un sueldo mínimo de $ 407,47, en el mercado gana unos $ 4.000, mientras un médico en jefatura de una clínica, según la tabla, percibe $ 314,97; en un empleo real su sueldo sería de $ 1.200.

Los salarios mínimos impuestos, según Roberto Estrada, socio de Deloitte, corresponden más a una empresa muy pequeña donde estos niveles fueran los que está en capacidad para pagar. Sin embargo, para “una empresa más grande que compita en mercados restringidos y muy agresivos, no representaría una oferta competitiva de salarios”.

Estrada agrega que los niveles salariales en la mayoría de los casos se definirán por oferta y demanda del mercado, pero tomando como partida los mínimos establecidos por la ley.

Enrique Macías, secretario de la Federación Nacional de Cámaras de Industrias, afirma que esos sueldos deben ser completamente referenciales, pues si se propusiera pagar esos valores se plantearía contratar profesionales ineficientes, pues los sueldos responden a un nivel de preparación y experiencia.

Orly Oyague, representante del Colegio de Médicos del Guayas, explica que en el caso de su gremio, la tabla salarial no es siquiera referencial, pues en su sector el pago más bajo está sujeto al escalafón seis de servidores públicos ($ 1.340).

Oyague dice que los $ 314,97 no llegan ni a los salarios de los estudiantes de medicina que trabajan en hospitales.

Composición
Fijación: Un salario se establece por la demanda del mercado, según Roberto Estrada, socio de Deloitte, es decir, si hay más abogados disponibles para trabajar (y de buen nivel profesional), seguramente sus salarios no serán tan altos.

Capacidades: Los aspectos que se miden para imponer un salario también tienen que ver con los años de experiencia, la capacitación académica y el tamaño de la empresa.

Mínimos: El Código de Trabajo establece que el Consejo Nacional de Salarios (Conades) sea el que fije esos valores. Para el detalle sectorial se reunieron comisiones sectoriales de trabajo.