Un acuerdo facilitó que sindicatos tengan aval para cursos de choferes

La graduación de más de ocho mil alumnos de las escuelas de formación de choferes profesionales de los sindicatos del país, con cursos que iniciaron sin autorización en el periodo 2009-2010, tiene además otras incoherencias, como el hecho de que algunos permisos de funcionamiento de esas escuelas se obtuvieron sin cumplir los procedimientos legales.

El artículo 49 del Reglamento de Funcionamiento de las Escuelas de Capacitación dispone que los sindicatos de choferes profesionales deben pedir la autorización a través de la Federación gremial, entidad dirigida por Ricardo Onofre González y que, según la disposición décima de la Ley de Tránsito, Transporte Terrestre y Seguridad Vial, tiene la potestad para administrar las escuelas.

Sin embargo, algunos secretarios de los sindicatos enviaron directamente las solicitudes al director de la Comisión Nacional de Tránsito, Transporte Terrestre y Seguridad Vial (Cntttv), Ricardo Antón. Lo hicieron así porque, aseguran, tuvieron previamente una reunión con él, con su director de Escuelas y Capacitación (Óscar Moggia Martínez) y con asesores de la Cntttsv.

“No tengo por qué negar que he asistido a reuniones de trabajo en la Comisión Nacional para conseguir directamente que se me autorice la apertura de la escuela de mi sindicato... Les aclaro que varios secretarios generales asistimos a algunas reuniones con el director de Escuelas, con el director ejecutivo (Ricardo Antón) y con los asesores de la Comisión”, declaró José Salcedo Castro, secretario del Sindicato de Choferes Profesionales de Tarqui-Manta, en una comparecencia ante la Federación de Choferes Profesionales en febrero del 2010. El viernes pasado, Salcedo se ratificó en que envió oficios pidiendo la brevetación de alumnos, porque eso fue lo ‘acordado’ con la Cntttsv.

“Tuve que reunirme con Antón, fui a gestionar la apertura de 32 escuelas que no tenían permiso. Eso lo debía hacer la Federación, pero el señor Onofre se había peleado con Antón y no podía acercarse a la Comisión”, explicó Salcedo, representante de la escuela de choferes Emilio Bowen Roggiero.

El dirigente agregó en su declaración que en la cita (septiembre del 2009) los asesores de la Cntttsv le informaron que “haber iniciado clases sin la correspondiente autorización es ilegal, pero que no se podía perjudicar a una comunidad que ha asistido a clases un año y que ha cancelado valores...”.

Según ese acuerdo de algunos secretarios de sindicatos y los funcionarios de la Cntttsv, los directores administrativos de las escuelas debían solicitar por escrito la autorización para brevetar a los alumnos e iniciar el nuevo periodo de matriculación.

Pero al proceder de esta manera, señala Onofre, la Federación se responsabilizaba por un proceso del que no había participado. De ahí que, asegura, se iniciaron expedientes administrativos contra Salcedo, Wilson Zamora Vélez, secretario del Sindicato de Choferes de Santa Elena, y Neris Anchundia Cuenca, secretario del Sindicato de Choferes de El Triunfo.

A los tres, dice Onofre, se los expulsó de la Federación por gestionar “de forma oculta la obtención del permiso de funcionamiento, causando un problema legal para la Federación, responsable de la administración de las escuelas”.

Los permisos tardíos para las demás escuelas (casi 50), cobijadas por la Federación de Choferes, se obtuvieron con una acción de amparo. Hasta ayer no se pudo obtener la versión de Ricardo Antón.

Víctor Jiménez
Director de Covial
“Esas denuncias dan la potestad a Cntttsv de cerrar escuelas, pero no lo hacen”.