Ex militar estuvo recluido por problemas con familia
Quito.- La noche del miércoles pasado terminó casi un mes y medio de pesadilla para Gerardo Montúfar Cerón, un militar retirado de 51 años, quien asegura que su mujer en complicidad de su amante y uno de sus hijos lo encerraron contra su voluntad en un centro de rehabilitación para drogadictos.
El capitán retirado de las Fuerzas Armadas recordó que el pasado 7 de diciembre fue recluido a la fuerza en el Centro Terapéutico Ebenezer, ubicado en Capelo, localidad situada a 30 minutos al suroriente de la capital.
Aparentemente, el secuestro se dio cuando un hijo de Montúfar lo citó para jugar vóleibol. "Cuando llegué mi hijo estaba con tres personas, las cuales a golpes y empujones me metieron en un carro y luego me llevaron al centro", dijo.
Según Montúfar, el problema se inició cuando él quiso recuperar propiedades que puso a nombre de su esposa y sus cuatro hijos para que no las embargaran. Desde entonces su familia se puso en su contra.
En medio de los problemas, dice Montúfar, descubrió que su cónyuge mantenía un romance con su abogado.
La familia de Montúfar cuando lo ingresó al centro adujo que el oficial retirado tenía problemas de adicción. El Fiscal señaló que lo admitieron sin la presentación de exámenes o documentos.
Incluso cuando las autoridades llegaron al centro Ebenezer el director del local, José Luis Espinoza, dijo que ahí no estaba ingresado nadie con ese nombre. Sin embargo, policías y amigos del ex militar revisaron las instalaciones y en una habitación hallaron a Montúfar.
Aún se desconoce cómo llegó a manos de unos amigos de la víctima una carta anónima sobre la situación de Montúfar. Uno de sus conocidos señaló que por varias ocasiones trató de saber de él, pero su familia nunca respondió.




