- DIC. 20, 2010 - Foto - Agropecuarios - EL UNIVERSO
Juan González, director ejecutivo de Apcsa, explica la tendencia alcista que han tenido desde junio pasado los fertilizantes importados y que les impide mantener los precios fijados en el 2009.
Por el alza de un 20% que han experimentado los fertilizantes más demandados por la agricultura y ciertos herbicidas desde junio pasado hasta la fecha, las empresas que los importan y distribuyen en el país, afiliadas a la Asociación de la Industria de Protección de Cultivos y Salud Animal (Apcsa), solicitaron al Gobierno que reajuste la lista de precios que fijó por decreto ejecutivo en el 2009.
Este aumento dado en el precio de la urea, DAP, 2,4-D Amina y Cipermetrina, según Apcsa, obedece a una mayor demanda mundial y les imposibilitaría vender los stocks importados tres meses antes a los mismos valores del semestre A.
La disparidad en el caso de la urea es de $ 5,50/saco, en el DAP es de $ 15/saco, 2,4-D Amina $ 0,37/litro, y en la Cipermetrina de $ 0,17 /litro.
Los directivos de la Asociación recomiendan al Gobierno reemplazar la fijación de precios oficiales por la modalidad de libertad vigilada como lo consigna el mismo decreto 115 y la eliminación de impuestos y aranceles del 10% que inciden en el costo y producción de los fitosanitarios y fertilizantes químicos. Además, alertan de un posible desabastecimiento de urea y DAP, dado que las importaciones actuales vrs. las del 2009 han decrecido en un 45% y 10%, respectivamente.
El mercado de estos insumos absorben el 46% del mercado nacional y son los principales nutrientes para fertilizar los cultivos en la Costa y Sierra.
Miembros de Apcsa indicaron que la utilidad neta de las empresas no sobrepasa el 10% y representa un negocio de alto riesgo por la cobranza.
Prevén que si el Gobierno restringe y compite en el comercio local de la urea y el DAP, de no traer las cantidades necesarias y a tiempo, creará un desabastecimiento inmediato a la agricultura del país y una baja rotunda de la productividad de importantes cultivos como banano, papa, palma aceitera, arroz, maíz, pastos, cacao, caña de azúcar, entre otros. Adicionalmente esto les obligaría a cerrar los créditos que otorgan a los agricultores y mantener el esquema de asistencia técnica y adquisición directa de sus cosechas como parte de pago, caso del arroz y maíz.