Pacientes derivados provocan saturación en las áreas de Solca

Desde hace tres años, Iralda Gómez padece de un cáncer a la garganta que la imposibilita hablar. Por ello, su sobrina Miriam la acompaña a cada sesión de radioterapia que recibe en el hospital de la Sociedad de Lucha Contra el Cáncer (Solca).

Las dos mujeres llegaron ayer a la casa de salud a las 08:00 a pesar de que su cita estaba para las 10:00.

Eran las 10:30 e Iralda continuaba su espera en el departamento de radioterapia.

“Quisimos venir desde temprano porque aunque sea por cita, hay que esperar turno”, aseguró Gómez.

Como ella, cientos de pacientes deben esperar la misma cantidad de tiempo (treinta minutos) –y a veces hasta más– por recibir este tratamiento que combate la enfermedad oncológica en un punto determinado y en varias sesiones.

Esta saturación de pacientes en el área de radioterapia es una de las dificultades que este año ha debido enfrentar Solca, según lo admite el presidente del directorio de esta entidad, Juan Tanca Campozano.

El oncólogo indica que Solca atiende en este departamento, de 270 hasta 280 pacientes al mes con cáncer confirmado.

Para el descongestionamiento del área, Tanca aseguró que en noviembre pasado inició sus operaciones un nuevo acelerador lineal marca Elektra, de procedencia alemana, con la capacidad de atender, ahora que está completamente operativo, a 50 pacientes por día.

Sin embargo, el representante de Solca dice que esto no es suficiente, pues un 25% de esos pacientes se deriva de las casas de salud del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) gracias a un convenio entre esa entidad y Solca.

El contrato de prestación de servicios, que se firmó el pasado 18 de noviembre, estipula que los asegurados al IESS pueden recibir atención médica gratuita en el hospital.

“La mayoría de estos pacientes acude a radioterapia, pues este servicio no se da en el (hospital) Teodoro Maldonado Carbo”, indicó Héctor Plaza, gerente general de Solca.

Los dos funcionarios dicen que representantes del Seguro se acercaron en mayo pasado para ofrecer a la institución un nuevo acelerador lineal de los tres que habían adquirido para distribuirlos entre las tres casas de salud de tercer nivel del IESS.

Esto fue confirmado por Ramiro González, presidente del Consejo Directivo del IESS, durante el acto de la firma de la renovación del contrato de prestación de servicios.

En esa ocasión, González aseguró que una vez que se finalice la compra de la máquina se decidiría a qué centro de salud –en Guayaquil– sería enviado el equipo médico; si al Teodoro Maldonado Carbo o al hospital de Solca.

Sin embargo, Tanca afirma que hasta el momento no ha recibido respuesta alguna por parte de la institución y que, debido a la oferta de este nuevo acelerador, ellos detuvieron la compra de uno nuevo, aparte del Elektra, que se inauguró en noviembre pasado.

En el caso de que esta nueva herramienta sea cedida a Solca, Tanca y Plaza indican que pueden ponerla operativa en el plazo de seis meses, tiempo que dura la instalación en el búnker, mientras que al IESS le tomaría más de un año.

“El acelerador emite radiación que debe ser contenida en un cuarto con paredes de cerca de 1,50 metros de grosor y reforzada con plomo”, explica Plaza y añade que la construcción de esa estructura le costó a Solca casi 300.000 dólares.

Tanca acota que para manejar la maquinaria es necesario un equipo de dos físicos médicos, dos físicos técnicos y radioterapeutas que son formados por los que ya laboran en Solca y que a su vez se capacitaron en el exterior.

“Si el IESS no nos cede el acelerador, compraremos otro”, asegura Tanca, pues en este nuevo instrumento se atenderá un 70% de pacientes oncológicos del Seguro Social.

De esta manera, Tanca asevera que se resolvería el problema de saturación del área de radioterapia pero teme que, a partir de enero, cuando se finalicen los detalles del nuevo convenio con el IESS, se congestionen las otras áreas pues la renovación contempla que los asegurados podrán acceder al resto de servicios que Solca ofrece.


Bono de desarrollo humano
Solca acoge de manera gratuita, desde septiembre del 2009, a pacientes beneficiarios del Bono de Desarrollo Humano (BDH) que otorga el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

Hasta antes de la exoneración completa del tratamiento, Juan Tanca, presidente del directorio de Solca, dijo que esta entidad invertía cerca de 600.000 dólares mensuales.

Este dinero se destinaba para cubrir el 100% del tratamiento oncológico a pacientes que, según la categorización de pobreza de Solca, no estaban en la posibilidad de cancelar los procesos médicos que se requería.

Luego de que Solca inició con la atención gratuita de los pacientes del BDH, este rubro ascendió a cerca de 12 millones por mes.

Nuevo convenio
Por ello, Tanca mencionó que se firmará con el ministro de Salud, David Chiriboga, un nuevo convenio que comprometería a esta casa de salud a absorber parte de los costos de los tratamientos.

Según Tanca, desde julio del 2009 hasta septiembre del 2010, la cantidad de atención a pacientes bono oncológicos aumentó de 2.474 a 5.154.