Ser 'viejo' no es ser caduco e incapacitado

Tal parece que en nuestro país ser “viejo” es ser caduco o incapacitado. Es duro y difícil tener que escribir al respecto, pero las circunstancias lo obligan. Sin el respectivo debate, la Ley Orgánica de Servidores Públicos pasó su aprobación. En uno de sus artículos se manifiesta que aquellos servidores y servidoras públicos cuyas edades sean mayores de 70 años, deberán ser cancelados de sus funciones a través de la jubilación forzada. ¿Qué se pretende con este singular artículo?, reducir gasto público.

Un gran absurdo pues, ¿quiénes serán los que ocupen los cargos de estos médicos?, en su gran mayoría especialistas. Nunca pensaron en las repercusiones emocionales hacia estos profesionales, peor en la salud de las personas de escasos recursos que buscan hospitales o centros de atención pública para encontrar alivio a sus males. No hubo atención, esta se suspendió; los afectados, los pacientes, se quejaron, pero nadie escuchó sus voces pidiendo auxilio a sus necesidades. Quizás la otra razón para expedir este artículo fue dinamizar o dar un baño de frescura a los servicios médicos o públicos, con jóvenes formados henchidos de excelsa juventud y dinamismo; pero se equivocaron en algo, ¡de nada sirven las grandes y buenas voluntades si detrás de aquella no existe una voz orientadora y guiadora que sepa adoctrinar a los jóvenes!

¿Qué se siente?, frustración y tristeza. Son muchos años sirviendo como médicos a las personas. Siempre he pensado que en un estado de derecho hay que cumplir las leyes, pero “jubilar forzadamente” así por los años de servicios prestados es una gravísima falta de respeto tanto a su profesionalismo, así como a sus experiencias como galenos, como catedráticos. No queremos darnos cuenta de que al ignorar a una minoría oprimida, de la que necesariamente acabaremos formando parte, estamos tirando piedras contra nuestro propio tejado.

Luis Coello Kuon-Yeng,
médico internista, Guayaquil

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