La boda real esperada

AGENCIAS-REDACCIÓN
LONDRES.- El príncipe Guillermo de Inglaterra y su novia, Kate Middleton, están comprometidos y se casarán en el segundo o tercer trimestre del año que viene en Londres, una boda real que los británicos han estado esperando desde hace años.

El primogénito del príncipe Carlos y de la princesa Diana -fallecida en un accidente de tránsito en París en 1997- conoció a Kate cuando ambos estudiaban en la Universidad de Saint Andrews (Escocia). La pareja mantiene una relación desde hace ocho años, aunque en el 2007 se separaron durante algunos meses.

El Palacio de Clarence, la oficina del príncipe Carlos, dijo que el heredero al trono británico está encantado de anunciar el próximo enlace matrimonial del príncipe Guillermo con la señorita Catherine Middleton. Precisó que la pareja se comprometió el mes pasado durante unas vacaciones en Kenia. No se informó el lugar donde se celebrará la boda.

Guillermo, segundo en la línea de sucesión al trono, le dijo alguna vez a un entrevistador que no se casaría hasta que tenga por lo menos 28 años o quizás 30. El príncipe cumplió 28 en junio y recientemente completó un entrenamiento en la Real Fuerza Aérea como piloto de búsqueda y rescate.

Gran Bretaña especulaba desde hace varios meses con un inminente compromiso real, pero los rumores se dispararon recientemente después de que los padres de la joven acudieran como invitados de Guillermo a la residencia del príncipe Carlos en Escocia.

Michael y Carole Middleton, propietarios de una empresa de artículos para fiestas, asistieron a fines de octubre a una partida de caza privada en Birkhall, la residencia del heredero de la corona británica ubicada dentro de la finca escocesa de Balmoral, el castillo de la reina Isabel II.

El diario Daily Mail, que publicó unas fotos tomadas en esa ocasión, señaló entonces que en el estricto mundo del protocolo de la familia real británica esta visita era "altamente simbólica" y posiblemente fue aprobada por la reina.

Comentarios
"Estoy obviamente emocionado, muchas gracias", dijo Carlos a periodistas durante un viaje al suroeste de Inglaterra, tras lo que bromeó: "Han estado practicando bastante tiempo".

El comunicado dijo que Guillermo había informado a la reina Isabel II y también había pedido el permiso del padre de Middleton.

La reina y el abuelo de Guillermo, el príncipe Felipe, dijeron que estaban encantados con la noticia, mientras que una reunión del Gabinete celebrada por el primer ministro David Cameron fue interrumpida por una llamada del Palacio de Buckingham para realizar el anuncio. "Hubo felicitaciones y golpes en la mesa", comentó Cameron a periodistas.

El príncipe Guillermo le dio a su novia la sortija con un zafiro azul rodeado de diamantes que su padre le entregó a Diana. El anillo costó entonces 28.000 libras (44.000 dólares) al cambio actual.

La boda de Guillermo y Kate debería ser una de las más sonadas de este siglo, 30 años después de la que protagonizaron Carlos y Diana en la catedral de San Pablo de Londres en 1981, retransmitida en directo por televisión a todo el mundo.

Tras la boda, la pareja vivirá en Gales del Norte (Reino Unido), donde el príncipe Guillermo continuará su servicio con la Fuerza Real Aérea.

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