Comisión de la Verdad

Carlos Ríos Castillo
Guayaquil.- A este Gobierno que gusta de gastar nuestro dinero en comisiones, ahora sí le es sumamente necesario nombrar una para que nos diga cuánta gente del pueblo murió el 30 septiembre del 2010, cuánto costó y quién dio la orden de dispararse entre hermanos, porque quien lo hizo sería autor intelectual de homicidio agravado, reprimido por nuestro Código Penal.

Pero no habría que nombrar una Comisión como la que se formó para esclarecer lo sucedido en los gobiernos anteriores, integrada por personas interesadas y, por consiguiente, parcializadas. Ha muerto gente humilde del pueblo, no existió secuestro ni golpe de Estado, como quieren hacernos creer. Además, se violó el derecho de todos los ecuatorianos a la libre información.

Me ofrezco integrar la Comisión, así sea de conserje sin sueldo, pese a que soy de escasos recursos económicos. A mi edad, de 68 años, tengo el corazón acongojado de ver cómo se desintegra la patria.

Carlos Ríos Castillo,
doctor, Guayaquil