Un nuevo proyecto para controlar a cooperativas

Las cooperativas de ahorro y crédito y las nuevas formas de economía solidaria y popular estarán sujetas a nuevas reglas si se aprueba un proyecto de ley que prepara el régimen.

Desde la Dirección Nacional de Cooperativas del Ministerio de Inclusión Económica Social (MIES) se impulsa un proyecto que busca reforzar el control de las cooperativas, llenar los vacíos legales e iniciar la regulación en bancos comunales y cajas de ahorro, según el director Freddy Pérez.

En ese proyecto –que no tiene fecha para ir a la Asamblea– se plantea la creación de una Superintendencia de Economía Popular y Solidaria.

Esta entidad será la que controle a todas las cooperativas que están regidas bajo el Ministerio de Inclusión Social y Económica y la Superintendencia de Bancos. Aquellas que no quieran hacerlo deberán transformarse en una entidad acorde a las que maneja la Superintendencia de Bancos.

Según el MIES, hasta el 2008 existían 1.221 cooperativas de ahorro y crédito reguladas por este Ministerio y 38 por la Superintendencia de Bancos.

Para Pérez, el sector cooperativo tiene una figura diferente y por tanto, necesita tener un órgano de control adaptado a estas circunstancias.

La nueva propuesta, sin embargo, no convence a todas las cooperativas. Para el director ejecutivo de la Asociación de Cooperativas regidas por la Superintendencia de Bancos, Édgar Peñaherrera, las 38 entidades que se encuentran reguladas bajo este sistema requieren de un control eminentemente técnico.

“A pesar de que somos cooperativas hacemos intermediación financiera y para garantizar los depósitos a nuestros clientes, no solo basta el autocontrol sino un control estricto, de prudencia financiera que lo hace la Superintendencia de Bancos”, afirmó.

Peñaherrera tiene reparos en que la nueva entidad que se pretende crear con la nueva ley englobe a todos los sistemas de economía popular y solidaria, cooperativas de consumo, transporte, de vivienda, cajas de ahorro, informales microempresarios. “Eso significa supervisar a más de 50 mil instituciones y la intermediación financiera sería un puntito del eslabón...”.

La falta de control ha derivado en la proliferación de cooperativas. Por ejemplo, en Tungurahua, existen 117 cooperativas de ahorro y crédito.

Pedro Khipo, presidente de la Asociación de Cooperativas de Ahorro y Crédito de los Pueblos Indígenas del Ecuador, señaló que la proliferación es grave. “Eso hace que las mismas organizaciones se debiliten y en otros casos que los socios abran cuentas en dos y cinco cooperativas distintas”, indicó.

Para Khipo es necesario que se haga un estudio que establezca reglas severas y se avale a quien realmente cumple con los requisitos para ser una cooperativa de ahorro y crédito.

Las cooperativas amparadas en el MIES se estiman que mueven entre $ 800 millones y $ 1.000 millones anuales.

$ 1.700
millones se estima que mueven las cooperativas reguladas por la SB.

$ 800
millones podrían mover las firmas vigiladas por el MIES.