Escolta legislativa cambió de objetivo y frenó a los oficialistas

Policías que integran la escolta legislativa –que solo días antes frenaron las marchas contra la Asamblea– ayer se pasaron al otro lado, el de las protestas, y para impedir el ingreso de los legisladores –sobre todo– de Gobierno no les importó dar golpes, insultos y usar bombas lacrimógenas y motocicletas en las puertas de entrada de la Asamblea Nacional.

Todo empezó alrededor de las 10:00. La asambleísta Rosana Alvarado (PAIS) les reclamaba porque se les impedía entrar, cuando a Gilmar Gutiérrez (SP) no le hicieron problema.

Luego llegó Pedro de la Cruz (reconciliado con PAIS), quien replicó a los policías por irse contra la autoridad y la Constitución. Los miembros de la escolta no le hicieron caso, ni a César Rodríguez (PAIS) que llegó después para decir: “La Policía Nacional tiene acuerdos con fuerzas políticas claras que las evidencien, pero al asambleísta Gutiérrez sí lo dejan entrar y salir”.

Leonardo Viteri (PSC) no intentó entrar a la fuerza, pero dijo que le preocupaba que vio quemar llantas a los policías y que se producían varios actos de delincuencia. “Esto es consecuencia de que el presidente (Rafael Correa) ha estado gobernando a la patada, está cosechando lo que sembró. No hay institucionalidad”.

Tras advertir que era una conspiración de “la derecha”, De la Cruz fue el primero en dar el salto a la reja. Empujado por sus asesores trepó el cerco; luego lo hicieron Alvarado, Paco Velasco, Mary Verduga, y los ánimos se caldearon porque empezó a salir el personal de la Asamblea a respaldar a los oficialistas y a vociferar a los uniformados. Mientras que afuera apareció Silvia Salgado (PSE); llegó con un grupo de manifestantes y también trepó las rejas para ingresar.

Velasco a través del celular hacía transmisiones radiales para La Luna y convocaba a la ciudadanía a salir a las calles a defender la democracia. Luego improvisó un panel de entrevistas con todos sus coidearios que estaban adentro, en la sala de prensa. Ahí se acordonaron frente al anuncio de que la Policía los iba a desalojar.

Cuando intentaban ingresar otros asambleístas del Gobierno, la escolta aplicó una acción más agresiva en los exteriores: las bombas lacrimógenas.

Así, al mediodía, la oficialista Marisol Peñafiel intentó ingresar trepando las rejas y cuando ya las cruzó recibió una descarga de gas pimienta en el rostro y cuerpo, lanzada por un uniformado, eso provocó su caída al piso y fue asistida por sus coidearios, quienes en hombros la llevaron hasta el dispensario médico donde la socorrió el socialcristiano Viteri.

Otro de los enfrentamientos se dio luego de que un piquete de policías ingresó al edificio. Mientras una reportera de Teleamazonas preparaba un enlace fue agredida y desalojada, junto con su equipo, a empujones por un grupo de uniformados, lo mismo ocurrió con un reportero de Ecuador TV.

Afuera, un policía encapuchado exigía a la prensa que no tomara sus rostros. Rolando Tapia, jefe de la escolta, salió para calmar los ánimos e informar que solo la prensa tendría libre acceso, el resto no podía ni entrar ni salir.

Luego, empleados de los asambleístas de PAIS –quienes permanecían en los exteriores del Palacio Legislativo– gritaban: “Democracia sí, golpismo no” y “Borregos de Gutiérrez”. Aparecieron también los empleados de oposición para gritar: “Abajo los serviles” y “Fuera Correa”.

La convocatoria a la sesión ordinaria del pleno estaba prevista para las 17:00 y el punto principal de la agenda fue reactivar el primer debate de la ley económica urgente sobre el Código de Planificación y Finanzas Públicas.

Según María Paula Romo (PAIS), en esa reunión se iba a debatir sobre una salida a la crisis política, aunque anticipó que difícilmente se puede revisar el artículo que derogó las bonificaciones a los policías y militares, lo que motivó la insurrección policial.

La jornada de agresión se cerró con una marcha del Movimiento Popular Democrático (MPD) y la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE). Cerca de cien manifestantes, liderados por Luis Villacís, llegaron a la Asamblea expresando su respaldo a la tropa de policías y contra el régimen. Se subió a una camioneta de la Policía y desde ahí dijo: “Abajo el Cootad (Código Territorial), la Ley de Educación Superior, la Ley de Servicio Público, el Código de Planificación y Finanzas”.

Más datos: En la Asamblea
Edificios bloqueados
La escolta legislativa bloqueó los accesos a los edificios de la Asamblea, donde funcionan el pleno y las oficinas.

Opositores que ingresaron
Desde la oposición, quienes estuvieron dentro de la Asamblea fueron Richard Guillén, Silvia Kon, Gilmar Gutiérrez, Fausto Cobo, Fernando Aguirre, Kléver García, Guido Vargas (PSP), César Montúfar (MCN), Leonardo Viteri (PSC); los emepedistas Jorge Escala, Línder Altafuya, Francisco Ulloa y Ramiro Terán, aunque este último grupo salió antes del mediodía.

Planteamiento de amnistía
En la tarde, la oposición planteó la amnistía a todos los uniformados y funcionarios públicos que participaron en la manifestación.