Petroecuador militarizada tras anuncio de despidos


QUITO.- Luego del anuncio del despido de cerca de 600 trabajadores de la petrolera pública Petroecuador, sus instalaciones fueron militarizadas.

Cerca de las 09:00, Jhon Plaza, secretario general de los trabajadores, se mostró intranquilo ante la imposibilidad de detener el despido masivo de sus compañeros de trabajo.

La información no fue negada ni confirmada por el gerente general de la empresa, vicealmirante Manuel Zapater. Hasta las 15:00 circulaba, incluso, información en torno a la salida de hasta 1.200 trabajadores.

En horas de la mañana, según Plaza, se habría notificado a 90 empleados.

La tensión en Petroecuador se inició a las 08:00, cuando los delegados del gerente general de la empresa y de los trabajadores (cuatro de cada uno) intentaron sesionar para analizar la situación laboral de varios obreros.

Por no presentar un carné con el sello del Ministerio de Relaciones Laborales que les acredite como delegados, los trabajadores no pudieron permanecer en la sesión y por ausencia de la contraparte la reunión se suspendió.

Plaza indicó que los representantes del empleador tampoco portaban el mencionado documento, pero en ese instante el requisito por parte de los enviados de la empresa no pesó.

El miércoles, el vicealmirante Zapater convocó a los trabajadores para conformar el Comité Obrero Patronal de Petroecuador (en reemplazo del grupo sindical), pero exigía a quienes se consideraran delegados una acreditación pertinente.

Plaza argumentó que de un día para otro no podían sacar el permiso del Ministerio de Relaciones Laborales, pues la convocatoria se efectuó solo un día antes de la sesión.

Entre tanto, Diego Cano, otro de los delegados de los trabajadores, quien fue retirado de la empresa el año pasado, indicó que esa actitud solo demuestra la prepotencia del Gobierno.

"Lamentablemente hay un clima de terror en Petroecuador desde que (el presidente de la República Rafael) Correa decidió entregar la administración a la Marina. El silencio de la gente por temor a represalias es terrible", dijo Cano.

Trascendió, sin embargo, que los 600 trabajadores que serán separados de la empresa pertenecen a la cooperativa Gaspetsa, conformada por empleados de las diferencias dependencias de Petroecuador.

Las Fuerzas Armadas y la Policía realizarán "actividades de protección y asistencia en las instalaciones de Petroecuador ante situaciones de amenaza y contingencias".

Detalles: Irregularidades
Cooperativa
Según información interna los 600 trabajadores pertenecen a la cooperativa Gaspetsa, conformada por empleados de las diferentes dependencias de Petroecuador.

Los miembros de Gaspetsa están acusados de adquirir diésel para revender.