Caída de casas al estero dejó a nueve familias en la calle

Nueve familias de la cooperativa Brisas del Salado, sector de la isla Trinitaria, en el sur de Guayaquil, perdieron sus viviendas después de que estas se desplomaron y cayeron en la orilla del estero Salado.

La tragedia se produjo entre las 23:30 del pasado martes y las 00:15 de ayer, luego de que el relleno en la orilla, donde estaban asentadas las casas, cedió.

El percance no dejó heridos, debido a que los damnificados ya habían sido advertidos (no precisaron por quién), sobre un posible desplome de sus casas y alcanzaron a salir de ellas a tiempo. Pese al aviso, Janina Véliz Luis, de 20 años, aseguró que no abandonó su domicilio “porque no tenía adónde ir, llevo dos años viviendo aquí”.

No obstante, Véliz indicó que ella y su conviviente estaban pendientes de cualquier novedad. Contó que antes del derrumbe de las casas sintieron un movimiento extraño en la endeble estructura de su vivienda de caña, lo que le permitió poner a buen recaudo a sus hijos de 11, 7 y 2 años. Este último sufre de un problema de motricidad en sus piernas.

Karina Rodríguez Ruiz es otra de las perjudicadas. Al igual que Véliz, alcanzó a rescatar parte de sus enseres, con la ayuda de sus vecinos.

“Sacamos lo que pudimos, por el temor a que la casa se caiga con alguien adentro”, dijo Rodríguez, mientras Véliz lloraba abrazada al menor de sus vástagos.

Pero no todos rescataron sus pertenencias. Familias como la de Francisco Lino, Alejandro Barco y María Contreras perdieron sus enseres.

En horas de la mañana se observó a algunos damnificados tratando de sacar del agua algunos muebles y artefactos eléctricos. Otros rescataban palos, cañas y planchas de zinc.

Al lugar llegó la directora provincial del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), Mónica Becerra, quien junto a grupo de sus colaboradores elaboraron la lista de los damnificados.

“Lo que hemos hecho es identificar a las familias y ver de qué manera podemos abordar la parte psicoemocional, porque luego de un desastre las personas sienten el temor de que pueden pasar otras cosas”, explicó Becerra.

La funcionaria aseguró que el MIES ayudará a las víctimas con alimentos y vituallas. Sobre el pedido de reubicación que hicieron los damnificados, Becerra dijo que eso le corresponde a otros ministerios.

Trabajadores del MIES contabilizaron a 17 niños y 3 jóvenes entre los damnificados.

Se constató que otras dos casas están en riesgo de caer.

Más datos: Urgente
Terreno
El temor aún persiste entre los moradores de la cooperativa Brisas del Salado, debido a la inestabilidad del relleno en la orilla.

Relleno
Algunos damnificados confesaron que compraron volquetadas de tierra y rellenaron la orilla, donde estaban asentadas sus casas.

Visita de autoridades
Las víctimas esperaban ayer la visita del gobernador del Guayas, Roberto Cuero; y, del alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, a quienes le solicitaron ayuda.

En casa de vecinos
Los afectados pasaron la noche en casa de familiares cercanos y vecinos.

Otras víctimas
Entre los damnificados que también perdieron sus casas están Verónica León, Noralma Araujo y María Valverde.