Homero Arellano: "El bono Joaquín Gallegos Lara no será para todos los discapacitados"

El Gobierno inició el pago del bono Joaquín Gallegos Lara el 25 de agosto pasado. En teoría, el familiar que cuide a personas con discapacidad severa y en extrema pobreza recibe $ 240 al mes. Homero Arellano, secretario general de la Vicepresidencia, explicó los alcances de este programa.

¿Por qué concluyeron que las personas con discapacidad severa necesitan otro bono?
La Misión Manuela Espejo nos indicó la condición social en la que viven las personas con discapacidad. Ratificamos lo que anticiparon nuestros médicos y técnicos: que hay una discapacidad dolorosa, dramática, unida con la pobreza. Encontramos madres que dejaban amarrada a esta persona (con discapacidad) porque no tenían quién la cuide. Este cuadro nos llevó a pensar que no habría la cantidad, ni calidad para crear casas de alojo como fue la idea original entre la Vicepresidencia y el MIES (Ministerio de Inclusión Económica y Social). Ahora se fortaleció ese hogar con un bono fuerte, económicamente hablando, que es ocho veces el bono de desarrollo humano.

¿El bono es para todos los discapacitados?
El bono no es para todas las discapacidades. Luego de la Misión Solidaria Manuela Espejo van técnicos, médicos y paramédicos del Seguro Campesino y de esta misión. Serán unas 14 mil o 15 mil personas favorecidas. Después la Misión Joaquín Gallegos Lara evalúa otra vez y ratifica lo actuado por Manuela Espejo, pero aparte se califica a la madre o el familiar cuidador, que es la persona que recibe los $ 240.

¿Quiénes pueden acceder al bono?
Clasificamos las discapacidades, identificamos aquellas de total dependencia; es decir, aquellas que para irse al baño necesitan ayuda, para comer necesitan ayuda. Son parámetros que establecen los límites de las personas que reciben el bono.

¿Cómo la Misión sabe que esa familia es la que realmente necesita el bono?
En cuanto a la madre cuidadora es evidente ver las condiciones en las que vive, saber si son las personas que ha cuidado. Un equipo identifica esto.

¿Cómo sabrán que ese familiar cuidador no usará el dinero en otra cosa?
El equipo pondrá las reglas claras. Un cuidador firma un documento en el que se compromete a una serie de cuidados y sobre esta persona hay un seguimiento de capacitación en cuidados médicos, en nutrición, en consejos de salud familiar y en entrega de medicamentos gratuitos. El bono va a ser entregado para mejorar las condiciones de vida.

¿Cuando la persona firma ese acuerdo se compromete a dejar de trabajar y cuidar a la persona con discapacidad?
Este no es un contrato, no hay relación laboral sino filial, pero se compromete a que no puede trabajar, ni desviar los fondos para otros fines; no puede estar mal cuidado, ni maltratada la persona. Son cosas elementales a las que se compromete y también son razones por las que puede perder el bono.

¿Cómo van a evitar que esos fondos no se desvíen a otros integrantes de la familia?
Se hará una encuesta de cómo vive, los enseres que tiene. Si después de los dos meses que ha recibido el bono y no hay mejoras se preguntará en qué invirtió ese dinero. Debe invertirse en mejor alimentación, en sábanas, cama, colchón, silla de ruedas. Si tiene otros hijos no está mal que se invierta en mejorar condiciones de vida.