- AGO. 02, 2010 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
El gobierno de EE.UU. comenzó a enviar ayuda a Pakistán.
El balance de las inundaciones sin precedentes que azotan el noroeste de Pakistán superó los 1.100 muertos, mientras miles de damnificados estaban presos de las aguas y bajo amenaza de brotes epidémicos, con la aparición de los primeros casos de cólera.
Más de 1.000 personas murieron en la provincia de Jiber Pajtunjua, y al menos unas cuarenta en Cachemira paquistaní, según las autoridades..
“Se trata de la peor inundación en la provincia de Jiber Pajtunjua y en la historia del país”, declaró el ministro de Información de esa provincia, Mian Iftijar Husain.
“Cuarenta y siete personas murieron y 39 resultaron heridas por causa de las inundaciones en distintas partes de Muzafarabad”, la capital del Cachemira paquistaní, desde la semana pasada, indicó Faruq Niaz, responsable del centro de gestión de las catástrofes.
Unas 849 familias fueron desplazadas en esta zona luego de las crecidas excepcionales provocadas por las lluvias.
La Organización de Naciones Unidas informó que al menos un millón de personas han sido afectadas por las inundaciones, y por lo menos 45 puentes destruidos, solo en provincias de Jiber Pajtunjua.
Ante esta situación, el Gobierno estadounidense prometió una ayuda de diez millones de dólares, y el envío de helicópteros, botes, agua y artículos de primera necesidad, anunció la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
China, también afectada por las intemperies en el noreste, donde las autoridades afrontan las peores crecidas en una década, anunció una ayuda de 10 millones de yuanes (1,5 millones de dólares), según la agencia oficial China Nueva.
La Comisión Europea anunció el sábado que desbloqueaba una partida de 30 millones de euros en ayuda humanitaria para Pakistán.
La provincia más afectada es la de Jiber Pajtunjua, que bordea las zonas tribales a lo largo de la frontera afgana, y cuya capital es Peshawar.