- AGO. 01, 2010 - Foto - País - EL UNIVERSO
En el camal municipal ubicado en el sector El Pireo, en la vía Babahoyo-Jujan, no hay un sitio específico para depositar los desechos líquidos y sólidos, muchos de los cuales llegan al río Babahoyo; los implementos de faenamiento son obsoletos.
Son quejas de usuarios como Marco Carbo, comerciante de ganado, a quien le preocupa el último punto, la insalubridad y que no haya cubiertas en los corrales para los animales.
El olor nauseabundo se concentra en el estrecho espacio para el faenamiento, donde las reses se despresan en el suelo cuando hay mucha actividad.
Javier Villalva, administrador del camal, dijo que los desechos sólidos sí son recogidos y admitió que los líquidos llegan al río Babahoyo. El afluente corre a unos 8 metros.
En tanto, en Puebloviejo el camal fue clausurado recientemente por la Comisaría de Salud de Los Ríos ante las condiciones antihigiénicas. Ahora se faenan las reses en la parroquia San Juan, a unos 12 kilómetros del local sancionado.