- AGO. 01, 2010 - Foto - Seguridad - EL UNIVERSO
QUITO. En las instalaciones de la ESPE se realizó la capacitación de hombres y mujeres que buscan ser los nuevos guías carcelarios del país.
QUITO. Los aspirantes provienen de diferentes provincias. En el programa de la capacitación se contó con la asesoría de profesionales de Colombia y Francia.
“Hoy es menos que antes, pero aún existen unos cuantos guías que creen que con gritos y golpes se rehabilita o se ordena”, cuenta vía telefónica Carlos, nombre ficticio de un interno de 32 años de edad que cumple una condena de diez años por homicidio en el penal García Moreno, de la capital.
Carlos sostiene que la mayoría de guías que están a cargo de los internos no están en la capacidad de manejar situaciones extremas, como peleas entre bandas o motines al interior de los pabellones.
Recuerda que hace años se dieron casos de compañeros que fueron maltratados por no acceder a los chantajes de guías e incluso menciona que algunos casi mueren por, simplemente, no recibir los primeros auxilios luego de riñas que se dieron en los patios.
Un guía debería tener la preparación para manejar hechos de riesgo, sugiere el reo. “No puede ser que su estatura y una voz fuerte sean los requisitos para ser guía. Quien sea elegido para un cargo así tendría que demostrar que está preparado para evitar hasta la corrupción”, explica.
Laddy Zúñiga, subsecretaria de Rehabilitación Social del Ministerio de Justicia, señala que aspectos como la corrupción o excesos de los guías penitenciarios son los que se quiere eliminar con la profesionalización del personal.
“En el viejo sistema, los guías eran escogidos mediante procesos simples. Una convocatoria, llenar ciertos requisitos y listo”, manifiesta.
El 26 de julio pasado, 152 nuevos guías se incorporaron al Cuerpo de Control y Vigilancia del Sistema Penitenciario del país. Estos son parte del primer proceso de profesionalización en esta área que se inició con una convocatoria pública de la Subsecretaría de Rehabilitación, en diciembre del 2009.
Según Zúñiga, la profesionalización de los guías penitenciarios forma parte del proyecto de cambio de la política penitenciaria, que, además, incluye un mejoramiento de la infraestructura carcelaria y la inserción de aspectos relacionados con el tratamiento integral de las personas privadas de su libertad (PPL).
Cerca de 870 aspirantes de todo el Ecuador acudieron a la convocatoria y de estos 168 personas aprobaron la evaluación académica, psicológica y de aptitud física, necesarios para arrancar el curso de cuatro meses en la Escuela Politécnica del Ejército (ESPE), en Sangolquí, al suroriente de Quito.
Los aspirantes, de los cuales solo 152 llegaron a graduarse, recibieron materias como Realidad del Sistema Penitenciario, Derechos Humanos, Monitoreo de Instalaciones Penitenciarias, Teoría de la Seguridad y Control Penitenciario, Primeros Auxilios, Cómo evitar conflictos y Uso progresivo de la fuerza, entre otras.
Zúñiga aclara que el tener nuevos guías con un nivel de bachillerato ayuda a que el manejo de sistemas informáticos de seguridad y control sean acogidos de mejor forma.
“Dentro de los actuales guías existe personal que no ha terminado la educación secundaria. Eso perjudica para la capacitación, como por ejemplo en temas informáticos, que serán aplicados desde este año en la rehabilitación”, señala Zúñiga.
Según la Dirección Nacional de Rehabilitación Social (DNRS) existen 34 centros de rehabilitación o CRS en el país, que albergan a 17.425 PPL (16.150 varones y 1.275 mujeres). Son 1.114 guías que garantizan allí la seguridad.
Para el grupo antiguo de guías de al menos siete provincias, la Subsecretaría planifica en septiembre próximo iniciar una capacitación integral.
Mientras, los 152 guías graduados, 106 hombres y 46 mujeres, están destinados a resguardar 1.241 reclusos que serán internados en el 2010 en los nuevos CRS de Guayaquil, Sucumbíos y Santo Domingo.
Una fuente de la DNRS señala que los guías ingresarán directamente a las nuevas cárceles porque se busca evitar una contaminación con el viejo sistema penitenciario.
Los nuevos custodios coinciden en señalar que los conocimientos adquiridos en la etapa de instrucción les permitirán prevenir y manejar situaciones de riesgo.
Detalles: Seguridad
Capacidad
En la cárcel de máxima seguridad o CRS-2 de Guayaquil se espera internar 100 reos de alta peligrosidad, pero existe una capacidad para 150. Actualmente 10 guías mujeres y 50 hombres se harán cargo de la seguridad.
Otra cárcel
Para octubre próximo, en Santo Domingo de los Tsáchilas se inaugurarán dos pabellones, uno de mediana seguridad para 237 personas y otro de máxima seguridad con capacidad para 316 internos, 46 nuevos guías serán destinados al sitio.
Sucumbíos
Hasta fines de año se espera inaugurar el CRS de Sucumbíos. Este centro albergará a 588 personas privadas de su libertad y 46 nuevos guías estarán a cargo.