- AGO. 01, 2010 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
El presidente venezolano Hugo Chávez; y Álvaro Uribe, mandatario de Colombia.
Colombia acusó ayer al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de engañar a su pueblo con el argumento de que Bogotá planea una guerra contra su vecino y reiteró que las supuestas amenazas son falsas.
Las declaraciones de la Presidencia colombiana se produjeron un día después de que el Mandatario venezolano anunciara el despliegue de unidades de Infantería y Fuerza Aérea, y confesara que revisa con su equipo de Defensa planes de guerra para defender la soberanía de su nación en caso de una agresión.
“Colombia jamás ha pensado en atacar al hermano pueblo de la República Bolivariana de Venezuela, como lo dice el Presidente de ese país, en un claro engaño político a su propia nación”, precisó un comunicado de la Presidencia.
Las relaciones entre los dos países se encuentran en uno de sus puntos más críticos, después de que el Gobierno del presidente Álvaro Uribe acusó a Venezuela de tolerar la presencia de guerrilleros de las FARC en su territorio.
Como reacción, Chávez rompió las relaciones diplomáticas con Bogotá.
La disputa se produce a una semana de que Uribe termine su segundo periodo consecutivo en la Presidencia y en su reemplazo asuma el oficialista Juan Manuel Santos, quien pese a que prometió mantener su lucha contra la guerrilla, ha expresado su intención por restablecer los lazos con Venezuela, lo que ha tenido buena respuesta por parte de Chávez.
Mientras tanto, el vicepresidente de Venezuela, Elías Jaua, encabezó ayer una manifestación en la ciudad fronteriza de Puerto Ayacucho (sur), en la que pidió “por la paz con Colombia” y aseguró que su gobierno combatirá “cualquier fuerza irregular para garantizar la paz en la frontera”.
“El presidente Hugo Chávez me ha pedido que venga hasta aquí a transmitir a ustedes, a los pueblos de la frontera, (...) la decidida voluntad del gobierno revolucionario a trabajar por la paz de nuestra patria (...) y la de la hermana Colombia”, dijo Jaua en el acto transmitido por la televisora estatal VTV.
En tanto, el vicepresidente electo de Colombia, Angelino Garzón, dijo ayer que el futuro gobierno de Juan Manuel Santos condicionaría un posible diálogo con las FARC a que ese grupo cese la violencia, un día después de que un jefe guerrillero planteara tal posibilidad.
“El gobierno de Juan Manuel Santos no tiene cerrada la puerta de la paz, pero le estamos exigiendo a la guerrilla poner en libertad a todos los secuestrados, cesar la práctica del terrorismo y las minas antipersonales, y liberar a los niños reclutados de manera forzada”, dijo Garzón a la prensa.
Mientras, cuatro militares y un policía murieron en una emboscada de las FARC en el suroeste de Colombia, dijeron ayer, en tanto las Fuerzas Armadas se mantienen en máxima alerta a una semana de la posesión del presidente electo, Juan Manuel Santos.
El ataque, en el que resultaron heridos dos civiles, ocurrió el viernes por la noche en el municipio de Solita, en el departamento de Caquetá, cuando los efectivos atendieron una llamada de pobladores sobre la presencia de guerrilleros de las FARC.
El director de Seguridad Ciudadana de la Policía, el general Orlando Páez Barón, manifestó que la institución está desarrollando con el Ejército planes de seguridad para evitar ataques de la guerrilla, que tradicionalmente aumentan en vísperas de cambio de gobierno en el país, para demostrar su poderío.