- AGO. 01, 2010 - Foto - Política - EL UNIVERSO
QUITO. Fernando Cordero no garantiza que el Ejecutivo vete leyes que salgan de la Asamblea.
Ante la advertencia de enviar a consulta popular ciertas leyes que no se puedan aprobar en el Legislativo, admite que sería una salida “muy grave” y que, de darse, la Asamblea quedaría como “un aparato inútil”, aunque asegura que tampoco están para defender el puesto.
Al primer año de la instalación de la Asamblea, su presidente, Fernando Corcho Cordero, admite errores del bloque PAIS y una demora en aprender que estaba en un escenario distinto a la Constituyente.
Advierte que la consulta popular puede crear un monstruo en el país y con ello la Asamblea perdería su razón de ser: legislar.
Va un mes que la Asamblea sigue estancada.
Este rato ya no es oposición, sino conspiración.
¿Entonces, hay 60 conspiradores?
No necesariamente. El hecho de que estaban 60 en la sesión del pasado domingo ni de lejos significa que hayan tenido 60 votos.
¿Quiénes son y qué buscan los conspiradores?
Yo no voy a hacer de pescador de conspiradores. Lo que quiero es diferenciar que entre PAIS y el resto de asambleístas hay una enorme cantidad de personas, que pueden estar muy cercanas a las 80, que si uno extracta de sus intervenciones, lo que desean para el país, en materia de recursos naturales no renovables, es que el petróleo sea nuestro.
¿Dónde estaban los 80 asambleístas para que defiendan la idea en el pleno?
Son los que no bajaron y de los 60 que estaban abajo por lo menos 20 no van a votar por las petroleras. Las contradicciones con PAIS estaban en los delegados para el proceso licitatorio de un campo petrolero.
¿En ese proyecto y el de Educación Superior han visualizado los problemas para sostener una mayoría legislativa?
Muchas personas dicen que hay intenciones de afectar con la aprobación de las leyes, por ejemplo en Educación, a las universidades, pero no han leído la ley. Ahora ya está codificada y publicada en los medios, les recomendaría que lean antes de oponerse.
¿Cómo está concebido este proyecto de educación?
Creo que la ley está muy buena. Pero ahí viene esta cosa que no puedo contestar como Presidente de la Asamblea: ¿qué pasa con el veto? El único que puede contestar, si quiere hacerlo anticipadamente, es el Presidente de la República. He conversado con él, y estamos de acuerdo pero tampoco estoy dando una garantía de que no va a vetar.
¿Nadie puede garantizar que este proyecto no sea vetado?
Es que esa es una facultad del Presidente. En el último Mundial de fútbol el único que tenía esa facultad era el pulpo Paul, el que podía adivinar el futuro.
¿Aquí se ha dicho que hay pulpos?
Aquí no hay pulpos, creo que hay transparencia y el propio carácter del Presidente de la República está del lado de la transparencia y a veces se anticipa a los hechos.
Pero hay sectores políticos clave como Alianza Libertad y otros independientes que exponen esos temores al veto y se hacen a un lado en el momento de la votación, ¿cómo superar eso?
Sí, esa es una dificultad que hay que dilucidar, cuanto antes mejor, yo no me puedo poner de garante de lo que el Presidente de la República puede hacer, porque es su facultad privativa y tengo que respetarla; así como todo el mundo quiere que el Presidente respete nuestras facultades.
¿Cree que el Ejecutivo respeta la autonomía de la Asamblea?
Ahí es justamente donde no podemos confundir lo que son opiniones e intervenciones mediáticas del Presidente de la República. Si nos dejamos guiar por el irrespeto, la mayor expresión de irrespeto está en los asambleístas. No puedo convertir en problema de Estado una opinión radial del Presidente donde puede haber exabruptos.
¿En una de sus intervenciones mediáticas el Presidente anunció que la Ley de Hidrocarburos entraría por el ministerio de la ley, y la Asamblea termina ejecutándolo?
Sí, pero eso no significa que hay una orden del Presidente.
Ante la opinión pública se muestra de esa forma.
Sí, pero esa es una lectura interesada.
¿Correa anunció que si no pasa la Ley de Educación Superior en la Asamblea irá a una consulta popular y usted ya lo anunció también?
Nosotros dijimos eso, hemos explicado al Presidente cuál es el procedimiento para destrabar a la Asamblea.
¿Cuál es la salida para destrabar a la Asamblea?
Las herramientas democráticas que están vigentes, porque cuando nos involucramos en este proyecto político, no era captar una dignidad y tener un Presidente de la República.
¿Si no para qué?
Para cambiar este país, lo cual significa no volver a repetir las trabas del pasado... Cuando no es posible un acuerdo inteligente de los mandatarios (asambleístas y Presidente de la República), los únicos que pueden dirimir son los ciudadanos. Hay que ir al pueblo y decir: creemos que la Ley de Educación Superior es muy buena, el Presidente cree que es muy buena y sometemos a votación.
¿La consulta es una salida?
Esa es una forma, pero muy, muy grave desde el punto de vista de la Asamblea. Hemos ido donde el Presidente justamente para hacerle notar que no deberíamos alentar eso, pero tampoco estamos aquí para defender el puesto.
Si se aprueban leyes vía consulta popular, ¿dónde queda la Asamblea?
Como un aparato inútil.
Entonces ¿habrá que cerrar la Asamblea?
Así es, así toca. Estamos creando un monstruo, concebir la democracia mutilada porque el pueblo empieza a entenderla como inútil.
¿Cuánto tiempo hay que esperar para destrabar la Asamblea?
Creo que en un año cualquiera madura. Aquí hay inmadurez.
¿Tomar el camino de la consulta podría llevar a ejecutar la muerte cruzada?
A mí no me preocupa eso. Los que estaban en contra de la Constitución, en contra de que exista Asamblea y los que están en contra del Presidente son los que lanzan estas ruedas de molino y lo grave es que la gente que ganó por el cambio este rato se desalienta y se confunde.
¿Ese grupo al que usted se refiere está pidiendo la muerte cruzada, usted teme esa opción?
No, tanto no le tememos que nosotros fuimos a proponer al Presidente y le dijimos que el rato en que se desinstitucionalice esta Función del Estado, el Presidente no debe dubitar un minuto porque quedarnos aquí sería defender un puesto.
¿Una de las críticas en su contra es pretender desconocer el acuerdo ético-político en la Ley de Comunicación?
Yo no me bajo de ese acuerdo, sigo defendiéndolo.
¿Cree que en este año el movimiento PAIS aprendió a admitir que está en otro escenario distinto a Montecristi, que esta vez tiene que escuchar más?
Debimos haber aprendido más rápido, yo soy uno de los que creen que ese es uno de los errores cometidos, pero creo que ya está asimilado.
¿Por qué lo afirma?
Porque hay expresiones de sensatez, creo que las posiciones no eran de prepotencia, sino un exceso de cercanía entre algunos amigos, pero que simplemente por los desacuerdos en sus provincias y conflictos casi interpersonales están ahora en otra bancada. Ahí está la dificultad.
¿Ahí hay errores que PAIS debe admitir?
Claro, pero también hay prejuicios.
¿Cuál es su desafío en este nuevo año?
Hacer madurar a la Asamblea.
¿También recuperar la mayoría legislativa?
Pero no para beneficio nuestro, creo que es una mayoría para el pueblo que nos eligió, que reconozca que no es un grupo subordinado, sino suficientemente autónomo.
¿Han aprendido a perder?
Sí, el otro día dimos una muestra de ello, perdimos y no hemos hecho lo que pretendían hacer los opositores saltándose la ley. No vamos a apelar, aceptamos la derrota y creemos que es un error nuestro haber perdido la Ley del Régimen Monetario y Banco del Estado.