Informe revela que imprudencia es la mayor causa de accidentes

El pasado 16 de junio los ministros del Interior, Gustavo Jalkh, y de Turismo, Freddy Ehlers, anunciaron la regulación de la venta de licor, porque su consumo incide en el índice de violencia en el país.

Jalkh destacó que este factor es una de las tres primeras causas de los accidentes de tránsito en el país.

El ministro Jalkh presentó mediciones de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que demuestran que el Ecuador ha entrado en crisis en cuanto al consumo de alcohol. Según el estudio, dijo el Secretario de Estado, todo país que sobrepase los 6 litros de consumo de alcohol por habitante cada año “debe considerar que ha entrado en crisis”. Ese mismo informe señala que en el país el consumo de licor llega a los 8 litros por habitante.

En las vías del país es común ver vallas encaminadas a evitar que los conductores consuman alcohol cuando manejan o escuchar en la radio spots que hablan de los resultados fatales de conjugar estar dos acciones: beber y conducir.

Por esto parecería que el abuso del alcohol es la mayor causa para los accidentes de tránsito. Pero en la realidad hay otras razones con mayor incidencia que originan estos sucesos.

De los 14.922 accidentes de tránsito registrados por la Policía en el 2009 en 23 provincias del Ecuador –con excepción de Guayas–, 13.728 fueron ocasionados por errores humanos, como la impericia y el exceso de velocidad.

En esa medida, el mayor Juan Zapata, jefe de Ingeniería de Tránsito de la Policía, sostiene que todas las campañas de prevención o las normativas deben estar encaminadas al factor humano, que es quien origina casi todos los accidentes.

“Si el 92% de los accidentes se acredita al factor humano, lo que se debe hacer es cambiar no en el control sino en la capacitación y concienciación de la sociedad”, aclaró.

Datos de la Dirección Nacional de Tránsito (DNT) revelan que con el 43% la primera causa de accidentalidad en el país es la imprudencia e impericia de los conductores. Le sigue el exceso de velocidad al conducir, con el 19%. Mientras que en el tercer lugar aparece la conducción de un vehículo bajo efectos del alcohol como origen de los accidentes en las carreteras. Esta causa tiene el 10,4%.

El director del colectivo Justicia Vial, Guillermo Abad, incluye como un cuarto origen a la imprudencia del peatón y dentro de este porcentaje, añade, el 4% se refiere a peatones que alcoholizados fueron causantes de accidentes.

“En el global de accidentes de tránsito debido a efectos de alguna droga, como el alcohol, debería tomarse en cuenta a este 4% de peatones imprudentes. Por lo tanto, casi el 15% de los siniestros viales en el Ecuador tendría relación directa con el alcohol”, explicó Abad.

Cifras de la DNT, hablan de que tan solo un 8% de los accidentes que ocurren en las carreteras del Ecuador se atribuye al mal clima, al mal estado de las vías o a inconvenientes mecánicos de un auto.

Tanto Zapata como Abad coinciden en que existen deficiencias en las escuelas de conducción. Para Abad una de las mayores razones para la accidentalidad vial es que muchos conductores profesionales han adquirido sus títulos sin pasar por la escuela de manejo.

“Eso ya se lo demostró en un juicio en el 2003 y ahora se está notando que este criminal negocio ha resurgido, incluso con la inobservancia de la propia autoridad de control como en Santo Domingo de los Tsáchilas y muy probablemente esto sucede en otras provincias del país”, denunció el director de Justicia Vial.

“El tema de capacitación debe ser externa a los mismos conductores profesionales: no pueden ser juez y parte. El control debe estar en manos de un instituto superior con técnicos en el área, no solo que impartan cátedra de cómo manejar o sus leyes, sino también de relaciones humanas, calidad total, normas de conducta antiestrés, etcétera”, aclaró Zapata.

Estadísticas de la DNT dan cuenta que en el 37% de los accidentes de tránsito está vinculado un chofer con licencia profesional. En este tema Zapata añade que “lastimosamente son la mayor cantidad de estos los que huyen de los accidentes”.

La tendencia en cuanto a accidentalidad, indica el representante de Justicia Vial, se ha incrementado en 15% en el 2009, mientras que en cuanto a mortalidad por siniestros de tránsito aumentó en un 10%.

Las aseguradoras que hacen parte del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) informaron a la Asamblea que en 28 meses de vigencia del sistema se ha beneficiado a casi 60 mil ecuatorianos.

Abad sostiene que los registros que maneja el SOAT son los que más se acercan a la realidad en cuanto al tema de accidentalidad en el país.

Explicó que en las estadísticas de la CNT o de la Comisión de Tránsito del Guayas hay una gran cantidad de accidentes que no tienen parte policial y no entran a la estadística.

Además, hay heridos que se registran en el parte policial, pero que al día siguiente murieron debido a las lesiones, pero en la estadística quedaron como heridos.

“En el sistema SOAT se indemniza todo accidente de tránsito, tenga parte policial o solamente con las denuncias. Ahí se tiene un mejor control de la siniestralidad de las víctimas en nuestro país”, indicó Abad.

En el 2008 el SOAT atendió 12 mil casos; en el 2009 fueron 38 mil, entre los cuales se indemnizó a 4.500 por ser víctimas mortales.

Atendidos
Se informó que de enero a mayo de este año son 10 mil casos los que ha atendido el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), sin contar aún los tramitados por el Fondo del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (Fonsat).

Críticas
Ambos sistemas han recibido críticas ciudadanas por su servicio.