Lunes 21 de junio del 2010 Guayaquil, Ecuador
Este abrigo es ideal para usar sobre cualquier tipo de prenda. En la gráfica, una joven transita por las calles de Nueva York con un cárdigan sobre una blusa formal.
Los hombres lo usan en reemplazo del saco de vestir.
Un cinturón le da un aspecto formal
Cárdigan oscuro, que da imagen semiformal.
Ella complementa su cárdigan con una bufanda. Cárdigan oscuro, que da imagen semiformal.
¿Quién dijo que en un solo abrigo no puede tener una prenda para toda ocasión? El cárdigan es un tipo de suéter que puede reflejar una imagen corporativa, formal o informal con tan solo cambiar de atuendo, no de abrigo. Debe su nombre a James Thomas Brudenell, el séptimo conde de Cardigan (en el Reino Unido). Lo popularizó porque este vestuario, originalmente tejido a mano, formaba parte de su indumentaria habitual. No importa de qué material esté hecho, porque se lo puede combinar con ropa formal, casual o deportiva. Este abrigo ligero, generalmente sin cuello, puede ser confeccionado con lana o algodón, lo que lo hace ideal para climas no tan fríos, como el de Ecuador. La prenda puede ser utilizada por hombres y mujeres, por lo que es común ver en este verano, en Nueva York, a personas que van a sus trabajos con un cárdigan para proyectar un estilo corporativo. También puede ser usado para un almuerzo ejecutivo o en familia. Para los jóvenes resulta la opción ideal que reemplaza el saco formal, sea de día o de noche. No importa cuál sea la ocasión, el cárdigan complementa cualquier tipo de vestimenta. Otra característica es que se lo puede combinar con varios accesorios, como bufandas, prendedores, collares o entretejidos de flores.
Tiempo Libre La prenda de toda ocasión
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