Se cumplió sepelio de Jéssica Núquez

Freddy Macas
Machala.- Bajo estrictas medidas de seguridad se cumplieron ayer los actos fúnebres de la esposa del asambleísta de Gobierno Carlos Zambrano Landín, Jéssica Núquez, asesinada por presuntos sicarios la noche del jueves.

La misa de cuerpo presente se realizó en la capilla Virgen de El Carmen, ubicada en el barrio Velasco Ibarra, a pocos metros de la vivienda de la víctima, y el sepelio, en el cementerio Parque de la Paz.

El crimen de Núquez se produjo en el bar restaurante Bistro, ubicado en la avenida 25 de Junio y Circunvalación norte, en Machala.

Un tramo de la avenida 25 de Junio, desde el antiguo monumento al Bananero hasta el Parque de la Madre, fue cerrado al tránsito vehicular. Los carros que ingresaban a la ciudad debían tomar rutas alternas para llegar a sus puntos de destino.

Al sepelio tenían previsto asistir Rafael Correa, presidente de la República; Fernando Cordero, titular de la Asamblea Nacional, y una delegación de asambleístas.

No obstante, Correa no arribó al sepelio debido a que el avión presidencial que fue puesto a disposición de Carlos Zambrano para que regrese de Cuba no pudo despegar de Santa Rosa debido al mal tiempo por la ceniza volcánica.

En su enlace sabatino, Correa lamentó el asesinato de Núquez y garantizó las investigaciones "para que este nuevo crimen no quede en la impunidad. No vamos a permitir que el sicariato, la ley de la selva, crezca en nuestra patria".

Solicitó al ministro de Gobierno, Gustavo Jalhk, "luchar con toda la fuerza del Estado para combatir el sicariato".

La asambleísta Aminta Buenaño (PAIS), quien estuvo presente en el velatorio, anunció que esta semana en el pleno de la Asamblea Nacional se hará un pronunciamiento para rechazar la violencia.

"Ante estos hechos violentistas vamos a impulsar las investigaciones para que este crimen (de Jéssica Núquez) no quede en la impunidad. Conocemos que (Carlos Zambrano) estaba realizando investigaciones en la Corporación Eléctrica", indicó Buenaño antes de asegurar que se sienten amenazados por las "fuerzas violentistas y negativas de la delincuencia organizada, pero seguiremos cumpliendo nuestra labor".

El crimen de Núquez supone para Buenaño que los asambleístas "necesitamos más seguridad para nuestras familias y para nuestro trabajo, el compañero (Zambrano) ya había recibido amenazas", expresó.

Núquez fue victimada mientras su esposo estaba en Cuba, en una delegación que acompañó al vicepresidente de la República, Lenin Moreno.