Sábado 22 de mayo del 2010 Seguridad

A siete policías que recuperaron un robo se los acusa de robar

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El fiscal Santiago Rivadeneira (d) receptó las declaraciones de los siete agentes que supuestamente se sustrajeron la mercadería.

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Siete gendarmes permanecen detenidos en los calabozos de la Policía Judicial del Guayas (PJ-G), acusados de un presunto delito contra la propiedad, ocultación de mercadería robada.

Los agentes fueron identificados como el subteniente Jairo Wladimir Erazo Pisanan, los cabos segundo Franklin Martire Quinteros Peralta, Amarli Dilner Estupiñán Castillo, Carlos Jefferson del Pezo Castillo, los cabos primero Luis Rolando Chuquiguanga y Horacio Isaac Pachito Ordóñez, y el policía Álvaro Renán Potosí López.

 Según el coronel Edmundo Mera, jefe de la PJ-G, los uniformados fueron detenidos a las 10:00 del pasado jueves, porque supuestamente ocultaron una parte de la mercadería que fue incautada durante un operativo realizado a las 18:30 del día anterior en la isla Trinitaria, en el sur de Guayaquil.

En esa acción, los siete agentes, entre ellos el subteniente Erazo, quien estaba al mando del grupo, tras un seguimiento y una persecución detuvieron a Richard Mina Vernaza y José Miranda Muñoz.

 “Estos ciudadanos declaran que en su domicilio tenían una gran cantidad de objetos de dudosa procedencia que no pudieron justificar”, informó Mera.

El oficial sostuvo que Mina y Miranda fueron llevados hasta los calabozos de la Policía Judicial junto con las evidencias.

Agregó que en la Fiscalía, adjunta a la dependencia policial, los aprehendidos declararon que la mercadería que ingresó como evidencia no se encontraba completa.

 “La Policía determina que los uniformados al mando del subteniente Jairo Erazo habían tomado para sí una cantidad de mercadería y que había sido llevada en la propia camioneta de la Policía hasta una casa de los clases”, dijo Edmundo Mera.

 Se refería a la vivienda del cabo primero Horacio Pachito Ordóñez, quien habita en la cooperativa Esmeraldas Viejo, sector Las Malvinas, en el sur de la urbe.

Un parte de aprehensión de los uniformados señala que durante la incursión al domicilio de Pachito no encontró la mercadería faltante.

No obstante, según el escrito, Pachito “supo indicar al fiscal que dichos objetos se encontraban en un inmueble de su tío Eladio Pachito Quinteros, ubicado en la isla Trinitaria, cooperativa Nelson Mandela Dos, mz. 720, solar 16...”.

En el documento se detalla que en el lugar del allanamiento se hallaron seis llantas, cinco baterías, una bicicleta, diez licuadoras y un cartón con repuestos para vehículos.

Pachito, según el parte, reconoció que la mercadería fue llevada a ese lugar en un vehículo de la institución por él y los demás procesados.

En su declaración ante la Fiscalía, Pachito señala que decidieron sustraerse esa mercadería para dársela a una persona que sirvió de informante durante el operativo.

“Una vez en la bodega (de la Policía Judicial, en el kilómetro 16 de la vía a la costa) desembarcamos toda la mercadería que consta en el parte y luego nos pusimos de acuerdo con mis compañeros a sacar seis llantas para dárselas al informante...”.

No obstante, los compañeros de Pachito negaron la existencia del supuesto informante.

“En ningún momento hubo el conocimiento de que existiera un informante”, declaró el cabo segundo Franklin Quintero, mientras que el subteniente Erazo indicó que “en ningún momento ordené que le dé algo a algún informante...”.

El juez 26º de Garantías Penales, Ubaldo Macías, ordenó la prisión preventiva de los siete uniformados por pedido del fiscal Santiago Rivadeneira.

Edmundo Mera dijo que la Policía hará una investigación paralela a los uniformados.

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