Una mujer infante de marina

“Les espera una extraordinaria carrera, pero recuerden que será peligrosa”, fue el mensaje que les dio ayer el comandante general de Marina, Aland Molestina, a los siete oficiales que se graduaron en la XV Promoción de Infantes de Marina.

En el grupo, con la mirada en alto y en posición firme, escuchó  Paola Ochoa Velasteguí, la primera mujer en llegar a ese puesto  en las Fuerzas Armadas del Ecuador, cuya preparación reúne conocimientos de logística y combate, en un curso realizado entre agosto del 2009 y abril del 2010.

“La mujer posee ese sexto sentido que no tenemos los hombres y que le ayuda a resolver mejor los problemas”, dijo Xavier Pozo, director de la Escuela de Infantería de Marina.

Ochoa, de 25 años y oriunda de Quito,  obtuvo la segunda mejor nota general y la mejor calificación en aptitud para el servicio. “Será la precursora de muchas otras oficiales”, manifestó Pozo.

Para la familia de Paola Ochoa fue una sorpresa que ella decidiera  incursionar en la Marina; su madre, Lilia Velasteguí, señaló ayer que nunca mostró alguna inclinación por la profesión militar.

“Fue gimnasta desde los 5 años de edad y luego entró al judo a los 14”, rememora la madre, quien dijo sentir orgullo por la última de sus cuatro hijos.

Tras egresar de un colegio de monjas de la capital, Ochoa ingresó a estudiar ingeniería en sistemas en la universidad, pero un anuncio dirigido a mujeres para integrar la Marina, en el 2002, la sedujo y optó por aplicar a esta rama de las Fuerzas Armadas.

Ella se graduó en la Escuela Superior Naval con la primera antigüedad (mejores calificaciones) en el 2007, año que también fue condecorada por el presidente de la República, Rafael Correa.

Fue asignada al Cuerpo de Infantería de Marina, donde inició su curso de especialización en el 2009. En estos momentos ella se prepara para comenzar el curso de paracaidismo, que empieza a fines de mayo.

La oficial  recordó a quienes deseen incursionar en esta rama de la Marina “que si tienen la voluntad de hacerlo, nada es imposible”.

Ochoa no recibió trato preferencial ni tampoco fue discriminada por su condición de mujer. “Ha sido evaluada bajo los mismos parámetros” que los varones, recuerda Pozo.

Junto con ella recibieron la medalla que los acredita como infantes de Marina, en orden de calificaciones alcanzadas: Carlos Cantos Gairey, Víctor Cárdenas Vargas, Fernando Tigse Palma, Andrés Zambrano Zambrano, Nelson Armijos Ayala y Ramón Cruz Piloso.

Cárdenas, quien fue reconocido como el mejor en aptitud física, sentenció que “este es el inicio de nuestra preparación profesional y podemos optar por realizar voluntariamente otro tipo de cursos como paracaidismo y hombre rana”.

Durante la capacitación, los siete infantes aprendieron sobre adiestramiento  de combate, navegación terrestre, armamento, operaciones en selva y contraguerrillas, comunicaciones, patrullaje, supervivencia, entre otras. La práctica fue en Bucay (Guayas), Jaramijó (Manabí) y Machala (El Oro). También se prepararon en manejo de tropa.

Molestina dio su respaldo a  los nuevos infantes.

Opiniones

Aland Molestina
Comandante General de Marina
“Los infantes serán líderes para llevar gente a su cargo”.

Xavier Pozo
Director Infantería Marina
“(La infante Ochoa) será la precursora de muchas otras oficiales”.

Paola Ochoa
Primera  infante de Marina
“Si tienen la voluntad (futuras mujeres), nada es imposible”.