Sábado 10 de abril del 2010 Salud

Ejercitarse sin concentración

THE NEW YORK TIMES

¿La distracción es útil o perjudicial?

Cuando Tina Podlodowski, una consultora en relaciones públicas en Seattle (Washington, EE.UU.), va al gimnasio para correr en una caminadora, con frecuencia lleva su Kindle (un lector de libros electrónicos) y se zambulle en una novela de misterio.

“Odio ejercitarme más que casi cualquier cosa”, dijo Podlodowski, quien va al gimnasio tres o cuatro veces a la semana. “Uso cualquier cosa que me pueda distraer, un libro, una revista, una amiga con quien platicar. Nunca haría ningún ejercicio sin mis distracciones”.

Jonathan F. Katz, un psicólogo en Hastings-on-Hudson, Nueva York, está en el extremo opuesto, y corre ultramaratones –80 kilómetros o más– sin siquiera un reproductor de música. “Para verdaderamente desafiarte a ti mismo atléticamente o entrenar para una gran competencia, tienes que concentrarte en tu forma, ritmo, y eso es imposible si estás viendo una película o platicando”, explicó Katz. “Siempre pienso en mi siguiente milla, mi velocidad, mi cadencia”.

¿Es útil o dañino usar estimulación externa para distraer a la mente del ejercicio? Depende del atleta y la distracción. Generalmente, es más probable que los atletas casuales dependan muchísimo en conversar, ver, enviar textos o leer para completar una rutina de ejercicios, que los atletas serios.

También pueden debilitar su esfuerzo al distraerse en la forma equivocada: encorvarse para leer una revista mientras se pedalea una elíptica, por ejemplo, o involucrarse demasiado en una conversación por teléfono celular.

Entrenadores dicen que casi cualquier cosa que haga que uno vaya al gimnasio y prolongue el ejercicio puede ser benéfica. Y la mayoría de las personas sí encuentra que escuchar música con buen ritmo es una buena inspiración.

Sin embargo, cuando se trata de otras formas de ocupar a la mente –como ver una película, escuchar un podcast o hablar con una amistad– hay cosas que sí se pueden y otras que no.

“Se ha mostrado que escuchar música que te gusta cuando haces ejercicio ayuda a liberar endorfinas que alivian la tensión y la depresión”, manifestó el doctor Vijay B. Vad, un especialista en medicina del deporte en el Hospital para Cirugías Especiales en Nueva York. “No se han estudiando tanto otras distracciones, pero crear esa sensación placentera en otras formas es probable que haga lo mismo”.

No obstante, es posible que algunas actividades, como leer o ver un drama complicado, desaceleren el ritmo de un atleta porque la mente está concentrada en más de una cosa.

Para minimizar eso, algunos entrenadores aconsejan a sus clientes ver comedias ligeras en lugar de complicados misterios o noticieros potencialmente deprimentes. El ritmo de los programas de televisión también puede ayudar a los atletas; por ejemplo, si usan los cortes comerciales para hacer intervalos de intensidad.

Médicos y entrenadores dicen que las distracciones más comunes, como escuchar música o hablar con un compañero, pueden ser valiosas casi en cualquier nivel, desde principiantes que tratan de persuadirse de ir al gimnasio, hasta atletas comprometidos que se preparan para una carrera.

“Todos se desempeñan mejor cuando aminoran la naturaleza aversiva de su ejercicio”, señaló Katz, cuya empresa, High Performance Associates, asesora a atletas y ejecutivos corporativos.

Sin embargo, en el gimnasio, las distracciones visuales pueden afectar la postura, así que los entrenadores recomiendan colocar pantallas o material de lectura directamente al nivel de los ojos. Mirar hacia abajo al ejercitarse no es bueno.

Y, a medida que los atletas casuales son más serios y comienzan a intensificar sus ejercicios, deberían usar menos distracciones, coinciden los entrenadores; por ejemplo, renunciar al envío de correos electrónicos por una inspiradora lista de reproducciones.

Los atletas serios tienden a crear sus propios métodos para manejar el aburrimiento, la fatiga o los dolores que seguramente se producirán al hacer ejercicio. “Sabes que vienen”, señaló Katz.

“En lugar de verlos como un problema, los atletas necesitan percibir a estos elementos como parte del ejercicio, que se pueden manejar y minimizar”. Sugiere un entrenamiento mental: aprender a concentrarse en técnicas atléticas, respirar y otras partes del proceso.

Algunos tipos de ejercicio requieren más concentración en la forma. El levantamiento de pesas, incluso con unas pequeñas, exige una postura correcta y buenos hábitos o el atleta no verá los resultados deseados e incluso podría lastimarse. Entrenadores recomiendan guardar los Zune e iPod hasta que no se tengan esos hábitos.

En algún momento, no obstante, la gente tiende a tener oídos sordos a los consejos y descubrir lo que le funciona. Marjorie Kramer, una estratega estadounidense en tecnología que vive en Toronto, dijo que la única forma en la que se arrastraba fuera de la cama para subirse a la caminadora cuando se preparaba para un maratón hace unos años era saber que la esperaba el siguiente episodio de 24 en la reproductora de DVD. “Apresuraba el paso cuando el programa se ponía emocionante”, contó Kramer. “Kiefer Sutherland era como mi compañero para correr”.

Ken Krasner, un abogado inmobiliario en Seattle, escucha la radio pública durante sus largas caminatas a lo largo del lago Washington; comentó que cuando envió su donación de este año a su estación local, pensó anexar una nota de agradecimiento por ayudarlo a bajar diez libras.

Para atraer integrantes, los gimnasios han proporcionado más entretenimientos considerados inusuales, más allá de la consabida serie de televisores montados en las paredes. Algunos, tienen DJ.

Opiniones

“Se ha mostrado que escuchar música que te gusta cuando haces ejercicio ayuda a liberar endorfinas que alivian la tensión y la depresión”.
Vijay B. Vad,
especialista en medicina del deporte

“Para verdaderamente desafiarte a ti mismo atléticamente o entrenar para una gran competencia, tienes que concentrarte en tu forma, ritmo...”.
Jonathan F. Katz, psicólogo en Hastings-on-Hudson,
Nueva York


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