- MAR. 18, 2010 - Foto - País - EL UNIVERSO
AMBATO. Desde el pasado lunes, más sectores se integraron al sistema de parqueo tarifado en el casco central de la ciudad.
Con algunos criterios a favor y en contra del Sistema Municipal de Estacionamiento Rotativo Tarifado (Simert) comenzó en esta semana la tercera etapa, que hace más de dos años el Cabildo de Ambato implementó con el cobro de $ 0,40 el parqueo de una hora o fracción en calles del centro de Ambato.
Adela Pérez, quien tiene un restaurante en la calle Constantino Fernández y Primera Imprenta, reconoció que el Simert permite que se vea un poco más ordenada la ciudad, que presenta un tráfico caótico.
En cambio, propietarios de otros negocios manifestaron que ciertos locales comerciales se han afectado porque ya no venden como antes.
“En otras ocasiones, el lunes vendía por lo menos 20 almuerzos, ahora apenas llegaron cuatro comensales”, dijo la dueña de un comedor.
El concejal Mario Mayorga manifestó que el Cabildo debió consensuar con los propietarios de los locales e incluso con los dueños de las casas del casco central para ampliar el sistema, “pero no se lo hizo, lo que hace presumir que lo que le interesa es obtener mayores ingresos, sin importar las afectaciones”.
Por su parte, el director del Simert, Julián Gómez, explicó que la etapa de ampliación del sistema representa alrededor de 300 sitios de estacionamiento en aproximadamente 28 cuadras, con los que suman 1.300 espacios para el parqueo en 131 cuadras del centro de la urbe.
Afirmó que esto significa el 95% de lo planificado, ya que de acuerdo a la ordenanza se señala que el casco central será tarifado. Faltan dos cuadras para completar el sistema.
El ingreso por el sistema fluctúa entre los $ 35.000 mensuales y se aspira a que los ingresos sirvan para gastos de personal, rótulos de señalización, publicidad y otros, para que el Municipio no tenga que subsidiar, indicó Gómez.
El usuario Fernando Salazar reclamó que existe abuso en el sistema, ya que cuando estacionó el pasado lunes su vehículo en las calles Quito y Juan Benigno Vela, donde no hay señalización, se le acercó el encargado del cobro, pero él se negó a pagar porque carecía de las señales respectivas.
Luego de media hora retornó y vio su vehículo inmovilizado con un candado, por lo que le reclamo a López, quien le respondió con agresiones, acción que para Salazar merece la destitución. El caso lo denunció ante la Dirección del Simert.