- MAR. 11, 2010 - Foto - Comunidad - EL UNIVERSO
La reparación en al menos 35 locales escolares no estará lista antes del 5 de abril próximo, cuando se iniciarán las clases, por lo que directores buscan locales provisionales.
Los padres de familia de la escuela Vicente Rosero, ubicada en Pascuales, analizaron con el director Irwin Alejandro (d), opciones sobre locales alternos.
Celeste Ladines, directora de la escuela Víctor Emilio Estrada, espera que el plantel Monseñor José Masnini, le preste aulas.
La incertidumbre marca el día a día de los directores de escuelas que aún no consiguen un local provisional para iniciar clases.
De 47 planteles, la mayoría no estará en condiciones físicas para el desarrollo de las actividades escolares el 5 de abril próximo, debido a la construcción de nuevas aulas y reparaciones de infraestructura que ejecuta el Ministerio de Educación desde diciembre pasado.
Por ello, al menos 35 directores recibieron ‘la misión’ de buscar lugares alternos, encargo que, pese a las gestiones, algunos no han podido concretar a menos de un mes de clases.
Un garaje fue la primera alternativa que descartó Celeste Ladines, quien dirige la escuela Víctor Emilio Estrada, ubicada en Los Ríos y Bolivia. Dice que no había baños adecuados para la población estudiantil que bordea los 340 alumnos. Agrega que en un establecimiento particular le ofrecieron tres aulas, pero ella necesita ocho.
El lunes pasado acudió a la escuela particular Monseñor José Masnini, en Los Ríos y Azuay (a cinco cuadras de su plantel y dirigido por religiosos), donde le indicaron que la autorización depende “del representante legal”, el arzobispo de Guayaquil, monseñor Antonio Arregui. El martes pasado, Ladines envió un oficio a la Arquidiócesis y espera una respuesta favorable.
El mismo trámite hizo la semana pasada Alicia Falconez, directora de la escuela María Piedad Castillo, ubicada en la cdla. Huancavilca y que funciona en jornada vespertina. Ella busca apertura en la particular Dolores Sopeña que funciona en la ciudadela del mismo nombre, a unas ocho cuadras.
“Estoy preocupada, ¿dónde voy a recibir a mis niños si por aquí no hay más escuelas?”, lamenta la autoridad escolar.
La directora de la mañana, Sara Castro, tampoco ha conseguido local y vive la misma incertidumbre. El párroco de Las Malvinas, dice, le ofreció cuatro salones en la oficina parroquial, y carpas, pero los 480 niños de la escuela José Salcedo Delgado -nombre en la jornada matutina- “no cabrían”.
Una posible solución estaría en la propuesta de los responsables de la obra en el plantel, que le aseguraron que cuatro salones estarían listos para la segunda semana de abril. Actualmente se reparan los pisos de las aulas y están pendientes tareas similares en el patio.
Esa posibilidad es muy remota en la escuela que dirige Irwin Alejandro, la Cabo II Vicente Rosero, ubicada en la parroquia Pascuales, donde recién se construyen los cimientos del nuevo pabellón de aulas. El anterior fue demolido.
La obra estaría lista el 26 de mayo. El martes pasado Alejandro se reunió con los padres de familia para al menos asegurar una casa donde abrir las matrículas. Hay un plantel “algo alejado” que podría prestar aulas, pero la distancia inquieta a progenitores como Victoria Valencia. “Los niños son chiquitos, cómo van a pasar la calle”.
Los trabajos en este y los otros 46 establecimientos están a cargo de la Universidad de Guayaquil dentro de un convenio con el Ministerio, suscrito el año pasado a un monto de 9 millones de dólares y que incluía obras en 80 locales. En 33, los trabajos concluyeron.
Y estaba previsto que en los restantes las tareas terminen antes del 5 de abril, pero surgieron contratiempos por falta de fondos que provocaron el desabastecimiento de materiales y hasta deserción de obreros.
El centro no pudo disponer de 1’600 mil dólares (saldo del 2009) que estuvieron retenidos en el Ministerio de Finanzas porque en enero pasado no presentó su liquidación financiera a esta Cartera, correspondiente al 2009, un trámite obligatorio para entidades públicas.
Los trabajos estuvieron paralizados durante una semana, pero se retomaron el 1 de marzo pasado con el anuncio de la U. de Guayaquil de aumentar la jornada laboral y el número de obreros. Y aunque el ministro de Educación, Raúl Vallejo, señaló como responsable a la institución, sostuvo que el Ministerio se encargaría del alquiler de las escuelas alternas para no afectar el inicio de las clases.
Hasta ayer, de 9 directores de escuelas consultados, solo 2 habían asegurado plazas en planteles cercanos, entre ellos Germania Villacís, quien dirige la escuela Dr. Modesto Chávez Franco (Francisco Segura y Washington). Ella consiguió aulas en dos establecimientos.
La subsecretaria de Educación, Mónica Franco, mencionó ayer que el 50% de directivos escolares había resuelto el tema de locales provisionales y que ese organismo también gestiona espacios por su cuenta.
Textuales: Reacciones
Sara Castro
directora esc. José salcedo
“He recorrido y no he conseguido aulas. La Iglesia me ofreció cuatro salones”.
Irwin Alejandro
director esc. Vicente Rosero
“Con los padres estamos viendo si al menos conseguimos una casa para abrir las matrículas”.