- MAR. 10, 2010 - Foto - Vida local - EL UNIVERSO
Con comprensión honro nuestro propósito común.
Empatía.
Cuando existen opiniones diferentes o disputas personales, elijo ver más allá de la apariencia externa de conflicto para darme cuenta de lo que tenemos en común. Todos queremos lo mejor para nosotros y para nuestros seres queridos. Resisto el impulso de sentirme ofendido. En vez de ello, enfoco mi atención en el amor incondicional de Dios.
Al demostrar amor en mis pensamientos, palabras y acciones, los desacuerdos se transforman en comprensión. Si se han cometido errores, busco aprender de ellos y los bendigo. Mi perspectiva se mantiene positiva gracias al amor incondicional de Dios.
– Proverbio 2:6
“Porque Jehová da la sabiduría y de su boca proceden el conocimiento y la inteligencia”.